Padres ‘clausuran’ escuela en Narvarte por caso de bullying

Padres de familia de la primaria "Laos" piden que el menor que molesta a sus hijos sea dado de baja, pero autoridades de la SEP se niegan porque lo estarían privando del derecho a la educación. 

Ciudad de México

La primaria pública Laos, en la colonia Narvarte, está vacía desde la semana pasada. Niños ni maestros pueden entrar debido a que un grupo de padres de familia mantiene 'clausurado' el plantel exigiendo que un alumno que molesta a sus hijos sea dado de baja. 

El plantel fue cerrado desde el jueves pasado por padres de alumnos que piden a las autoridades de la escuela y de la Secretaría de Educación Pública (SEP) actuar ante un caso de bullying.

Desde agosto del año pasado, padres de niños del cuarto grado recibieron quejas de sus hijos sobre Dylan, un niño de nuevo ingreso que los molestaba, les rompía los útiles, les quitaba el lunch, los empujaba en las escaleras y los insultaba. Sin embargo, no le dieron importancia hasta que las agresiones se volvieron físicas y se extendieron a otros grupos y grados escolares.

"Empecé a notar que (mi hijo) no iba ni con el interés ni con el entusiasmo con el que iba al kínder. Antes iba con gusto, cantaba y bailaba. Y ahora aquí, le da igual venir, en la esquina luego me decía que le dolía la cabeza", contó a Milenio Félix Rubio, padre de un alumno de primero de primaria.

En la escuela cerrada pegaron cartulinas de colores en las que se lee "Queremos seguridad para los niños", "Basta, exigimos seguridad e integridad" y "Queremos solución ya" y en las que piden a las autoridades de la SEP que el niño sea dado de baja del plantel y reciba la atención psicológica que necesita.

La mamá de un niño en 4° B dijo que más de una vez Dylan ha empujado a su hijo y lo ha golpeado. Otros padres contaron que la semana pasada un niño se intoxicó porque lo obligó a comer tierra y piedras.

Algunos de los padres contaron que desde hace cuatro años se enteraron de la conducta violenta del menor porque amigos y familiares les comentaron que el niño tenía los mismos problemas en las escuelas en las que ha estado.

"Ya vinieron de la escuela primaria Miguel Alemán (de la colonia Narvarte) a apoyarnos porque dicen que allá metía la cabeza de los niños a los excusados. A mi nieta le estrelló la cabeza contra la pared y le sangró la nariz, pero en la escuela me dijeron que había sido un accidente. Yo me enteré por otros papás que había sido el niño (Dylan)", dijo Teresa Hernández.

Otros padres dijeron que Dylan encierra a niños en el baño y les dice "es la hora de la violación". En los salones se baja los pantalones delante de todo el grupo y se refiere a las niñas y maestras como "putas".

"Lo que pedimos es que el niño sea dado de baja de esta escuela y se le canalice a una institución en donde pueda ser atendido, porque aquí no hay personal suficiente, ni con la preparación para las situación de este niño. Y no queremos que solo lo saquen de aquí y después nos lo encontremos en secundaria o prepa igual o peor de agresivo", dijo Reyna Ruiz, representante de los padres de familia de 5° B.

Desde que los niños empezaron a contarle a sus papás de las agresiones de Dylan los padres fueron con la directora del plantel, María de Lourdes García Zavala, para exigir una solución, pero ella les dijo que el caso estaba siendo atendido y que si el menor era violento era porque los otros niños lo provocaban. La directora se negó a dar una entrevista al respecto.

Un día antes de cerrar la escuela, los padres volvieron a acudir con la directora para anunciarle su decisión y ella se comprometió a que Dylan sería dado de baja al día siguiente a las 8 de la mañana. Pero eso no ocurrió.

"No nos confiamos y de todos modos acordonamos la escuela. Y al otro día aquí estaba el niño con la mamá. Como vieron la escuela cerrada se fueron, la mamá nos empezó a tomar fotos y nos mandó una patrulla", dijo Citlalmina Ruiz, vocal de padres de familia de 4° B.

Algunos padres quieren que el plantel sea reabierto  

No todos los padres están de acuerdo con la protesta. Al tercer día del cierre de la escuela, hay niños que juegan y corren afuera del plantel esperando que sea reabierto.

"Mi hijo no ha sido víctima de las agresiones de este niño, no queremos hacer un problema más grande. Que lo arranquen de raíz, pero que no dejen a los niños sin clases", dijo Federico Álvarez.

Otros padres creen que 'clausurar' la escuela no es la solución al problema de agresión que hay en el plantel.

"Para qué vamos a ir piquito por piquito en las instituciones. Mejor ir a la cabeza, mandar un oficio al titular de la SEP con copia a todos los que estén por debajo y ahí sí nos van a responder", dijo Juan Carlos Toledo, padre de un niño en 6° de primaria.

SEP no está facultada para dar de baja al menor

Autoridades de la Secretaría de Educación Pública capitalina informaron que la institución no está facultada para dar de baja al menor porque se le estaría privando del derecho a la educación.

"La SEP tiene que dar servicio a todos los niños que demanden una atención. Las puertas deben estar abiertas y se le debe canalizar a las diferentes instituciones que tenemos. El niño asiste a la Clínica de Conducta y con el doctor en el Seguro Social, pero los resultados no son los que queremos", explicó en entrevista Eréndira Fajardo, supervisora de la zona escolar 3-34 de la delegación Benito Juárez.

Fajardo dijo que desde hace cuatro años, Dylan ha seguido un tratamiento para mejorar su conducta, sin embargo, aceptó que ha sido lento y difícil.

Explicó que de acuerdo con el artículo 54 de la Ley General de Ley de Niños y Adolescentes, la SEP no puede dar de baja al menor, sino que son sus padres los únicos que lo pueden hacer "debemos atender a todos sin distinción por alguna discapacidad o conducta".

Esta mañana acudió al plantel el coordinador sectorial de la SEP, Nicolás Hernández, quien reiteró que no está en su poder la baja del niño y lo único que pueden hacer es ofrecer tratamiento a Dylan y dialogar con los padres afectados.

"Vamos a ver cuál es la situación nada más. Vamos a dialogar con los papás, solo platicar con los papás, pero al niño se le está atendiendo y se le va a seguir atendiendo", dijo.

En marzo pasado, tres madres de esta escuela interpusieron una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos, acusaron las agresiones de Dylan y exigieron que fuera reubicado. El organismo les respondió el fin de semana pasado que un visitador irá mañana al plantel a las 3 de la tarde.