Campesinos tiran vallas y rompen cristales en secretarías

Los integrantes de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas piden al gobierno se les incluya en el diálogo sobre la reforma al campo.
Los inconformes rompieron los vidrios de la puerta de la Sedesol
Los inconformes rompieron los vidrios de la puerta de la Sedesol (Jorge Becerril)

Ciudad de México

Más de 7 mil campesinos de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas que llegaron de 28 estados de la República, se manifestaron de forma violenta en las Secretarías de Gobernación y de Desarrollo Social, al derribar vallas y romper cristales.

A las 11 horas iniciaron una marcha del Monumento a la Revolución hacia la Secretaría de Gobernación, donde permanecerán en un plantón por los próximos tres días o hasta que sean recibidos por el titular de la dependencia, Miguel Ángel Osorio Chong.

Los manifestantes adscritos a siete organizaciones campesinas pidieron discutir el formato para la reforma del campo, con una perspectiva "democrática y no autoritaria".

De acuerdo a los dirigentes sociales, la reforma impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto solo beneficia a los grandes productores y deja excluidos y en vulnerabilidad al 96 por ciento de los 5.5 millones de productores del país.

Álvaro López Ríos, dirigente de la UNTA, afirmó que este martes sostuvo una llamada telefónica con el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, quien le aseguró que este miércoles a las 14 horas, Osorio Chong recibiría a los líderes campesinos.

Aseguró que la exigencia de reunirse con el titular de la Segob es porque la política interna del país "ha fracasado", ya que las organizaciones campesinas no han sido tomadas en cuenta por el Gobierno Federal.

Por la tarde los miembros de la UNTA irrumpieron en las oficinas federales de la Sedesol, donde rompieron las puertas de cristal y permanecieron por media hora en el vestíbulo del lugar, con troncos de madera y banderas en mano.

Los campesinos regresaron al plantón donde advirtieron que permanecerán el tiempo necesario en la Ciudad de México, hasta que sean escuchados por las instancias federales.