Miles le dan el "sí" a Elvis en la Latino

Más de 500 parejas celebraron San Valentín 'casándose' al estilo Las Vegas , el encargado de 'oficiar' la ceremonia fue el mismísimo Rey del Rock.

Ciudad de México

"Ahora unirán sus vidas para siempre, aunque si alguno se arrepiente, éste podrá decirle al otro : 'Lo que pasa en la Torre, se queda en la Torre", dice Elvis mientras oficia la 'boda' estilo Las Vegas que se lleva a cabo en la Torre Latinoamericana.

Son las cinco de la tarde de este 14 de febrero y más de 500 parejas, e incluso tríos, han contraído "matrimonio" con el Rey del Rock como testigo. Las parejas caminan sobre una alfombra roja hasta el altar donde Elvis espera con los anillos y el "certificado de matrimonio", los invitados son las otras parejas que esperan casarse.

Para llegar hasta aquí, se debe esperar cerca de 20 minutos en la fila de la taquilla y luego registrarse en la lista de espera, lo que toma otros 50 minutos, aunque a las parejas que allí se encuentran parece no importarles.

Los contrayentes recibe un ramo, para la novia un velo y un sombrero para el caballero, aunque la boda no tiene validez oficial, los enamorados se besan de verdad cuando termina el enlace, ya que para muchos, es un acto simbólico para demostrar cuánto se aman como Daniel y Lila, quienes cumplen tres años juntos.

Se conocieron por Facebook, ya que ambos forman parte del Ejército de Salvación. " Cumplimos tres años de novios, año y medio de casados en México y medio año casados en República Dominicana", dice el novio sonriente.

Ella sonríe y explica que aunque vive aquí, nació en esa isla del Caribe. "Aquí nos casamos la primera vez y como mi familia no participó en la boda, fuimos a Dominicana a casarnos". Daniel asegura que ésta es su tercera boda y que se trata del tercer año consecutivo que contraen nupcias.

"Habíamos planeado casarnos a los 25 años en Las Vegas, por eso nos pareció padre venir aquí", asegura una emocionada Lila.

Hacia donde uno dirija la mirada hay globos, rosas, muñecos de peluche y besos. Una abejita que dice "Bee Mine" (un juego de palabras en inglés, para expresar "Sé mía"), destaca entre la multitud.

Se trata de uno de los regalos de San Valentín que Raúl le dio a Carolina, quienes tienen tres años juntos. "Obviamente es simbólico, para demostrar el amor que nos tenemos y está muy bonito el lugar", dice él.

Carolina recuerda que cuando comenzaron su relación visitaron el mirador de la Torre, por eso cuando se enteraron del evento, no dudaron en cambiar sus planes para festejar este día. "Teníamos planeado ir a comer a otro lugar, pero pues aquí está padre porque estamos viendo las bodas de los otros chicos y ya al rato nos tocará a nosotros", dice.

Además, Raúl asegura que le teme a las alturas."Así que estar aquí es prueba de que la amo, la amo muchísimo", dice mientras busca con la mirada los ojos de Carolina.

Todo el piso 37 está ambientado con las canciones de Elvis, aunque cada que suena "Always on my mind (Siempre en mi mente)", se escucha una especie de zumbido, un coro anónimo que en voz baja que repite "you were always on my mind".

Las parejas que decidieron dar el "Sí, acepto"; demuestran su amor de muchas maneras, algunos decidieron coordinar su ropa para que se vea ad hoc, como Britney y Justin Timberlake en sus años de novios.

Ese es el caso de Montse y Aldo, quienes llevan unas playeras con Minnie y Mickey Mouse que ella pintó a mano para regalarle a su pareja de más de siete años en esta celebración. Aldo asegura que era momento de casarse. "Ya era tiempo, ya hacía falta", dice el joven.

Otros dieron un paso más allá y asistieron portando traje y vestido de novia, ese es el caso de José y Katia, quienes a dos años de relación quieren agregar un recuerdo más a su historia juntos. "Nos vestimos así porque quisimos algo original y fuera de lo común, además en verdad nos pensamos casar", asegura la novia.

No faltan las parejas a prueba de todo, como Luis y Diana, quienes a punto de cumplir dos años y medio de relación reconocen que no todo es miel sobre hojuelas. "Nuestra relación siempre ha sido un poco incierta, a cada rato nos peleamos pero seguimos juntos y venimos aquí porque pensamos que sería un bonito regalo", cuenta Luis mientras Diana reconoce que a pesar de todo, el amor se mantiene.

La lista de espera crece, los encargados del evento exhortan a las parejas a salir un rato al Mirador o visitar el museo para que la espera no sea tan pesada. Parejas van y vienen, la ceremonia toma unos diez minutos y aunque hay dos capillas instaladas, el tiempo de espera es el mismo.

Elvis decide que es momento de realizar "bodas colectivas" como las del GDF, así que pasan tres parejas a la vez. Eso no disgusta a ninguno de los contrayentes, ya que prefieren "casarse pronto"; en ese grupo avanzan dos novias, Montse y Penélope; que al llegar al altar reciben un velo y un ramo para cada una.

Elvis pide a las novias que tomen los anillos y repitan los votos. "Prometo serte infiel todos los fines de semana", luego dice a sus parejas que complementen con "hasta que el Sancho nos separe".

Las jóvenes están felices, se besan y se toman fotos con el Rey, llevan dos años y medio de relación y sólo quieren pasar un gran momento. "Planeamos estar por allí, comer pizza, ver películas... Pues, ¡estar juntas!", dice Penélope.

Son casi las seis de la tarde y la fila para ingresar a la Torre Latinoamericana recorre de Eje Central a la esquina con Madero, ahora el tiempo de espera es de casi dos horas desde que llegas a la fila de la taquilla hasta que escuchas el "los declaro marido y mujer".

Todos sonríen, no importan los minutos que haya que esperar, siempre que la cita termine con "ahora puede besar a la novia".