Bárbara Anderson denuncia a Recórcholis y recibe amenazas en redes

La periodista fue víctima de una campaña de odio en redes sociales por denunciar el trato discriminatorio que recibió en Recórcholis, donde le impidieron la entrada a su hijo.
Bárbara Anderson denuncia a Recórcholis y recibe ataque en redes

Ciudad de México

Bárbara Anderson, directora de innovación editorial de Milenio, recibió amenazas de muerte, al igual que su hijo de cinco años que padece parálisis cerebral (PC), además de que fue víctima de una campaña de odio en redes sociales por denunciar el trato discriminatorio que recibió en Recórcholis, donde le impidieron la entrada por llevar un niño especial.

La periodista relató a Azucena Uresti, en Milenio Televisión, el horror que vivió el domingo pasado por llevar a su hijo a Recórcholis, toda vez que el niño por las condiciones que enfrenta, solo puede usar un juego que es como un brincolín con globos y que se encuentra en el sitio mencionado.

Dijo que una empleada y un supervisor les negaron la entrada al lugar debido a que el menor no se puede sostener solo y necesita de la ayuda de su mamá. Ambos indicaron que los adultos no pueden ingresar al sitio de juegos y que si el niño no podía moverse solo entonces tampoco podía ingresar.

Pese a que ella argumentó que ha ido en otras ocasiones, los empleados le negaron la entrada. Anderson entonces pidió poner una queja a la empresa y el supervisor le indicó que solo podía hacerlo en el libro de quejas, el cual era una tableta que no funcionaba, al igual que el elevador para personas con discapacidad.

Al no poder hacerlo, Anderson decidió exponer esa situación en Twitter, lo que se convirtió en una ola de agresiones, amenazas y una campaña de odio contra ella y su hijo, por lo que considera que este tipo de acciones están financiadas por alguien.

"Esta economía del odio me tiene impactada, algo mueve a esta gente para que a las 17:45 comenzara una hoguera de horror, de mugre; estoy impactada con la creatividad negativa, a mí no se me hubiera ocurrido nunca en el peor humor negro de mi vida hacer las cosas que leí", expresó.

Dijo incluso estar interesada en hacer una investigación al respecto, porque "hay dinero detrás esto, se pueden pagar estas campañas. Esta gente no está gratis pasándose todo un domingo escribiendo cosas espantosas de un chico de cinco años, con parálisis cerebral y que no tiene culpa de nada".

Agregó que le hackearon la cuenta de instagram, en donde manipularon fotos de Luca y colocaron contenido pornográfico con este tema, "solo porque me quejé de esa situación".

Pese a que Recórcholis respondió que tomaría cartas en el asunto, Anderson aseveró que algunos de los mensajes la llamaron abusiva y que su queja lo único que perseguía era sacar dinero a esa empresa. "Subieron fotos de niños sin brazos y sin piernas y ponían: Hola, soy el mejor amigo de Luca y Bárbara me regalo un Xbox". Hubo quienes pusieron fotos con armas AK47 y amenazaron en atentar contra mi vida y la de mi hijo, sino quitaba la denuncia contra Recórcholis".

Dijo que llamaron "engendro y tullido" a su pequeño, además de que pusieron una foto de él en la escuela con un mensaje que decía: "mamá por qué no me abortaste a tiempo y me dejaste ser un engendro".

Hubo personas que la criticaron por llevar a un chico especial a un sitio donde van niños normales y encima querer obligar a Recórcholis que lo aceptara en sus instalaciones.

Bárbara Anderson comentó que ante esto decidió hablar a Twitter y ahí le recomendaron reportar las cuentas, con lo que se fueron borrando, además de que ya investigan los teléfonos de las personas que cometieron esos actos.

Agregó que pese a vivir esa horrible experiencia, ella es una persona fuerte y que cuenta con una familia y amigos que la apoyan, pero que hay casos de seres humanos que tras ser víctimas de una campaña de odio se han llegado a suicidar.

Pidió también a Twitter que como empresa tome medidas para evitar que por servidores pase "cualquier cantidad de basura", ya que por el momento carece de cualquier control.

A pregunta de Uresti sobre si esto le cambia la vida, Anderson contestó que le cambia la manera en que ve a la gente, "no pienso que todo el mundo es fantástico y lindísimo pero tampoco me imaginé que existiera este drenaje lleno de gente oscura produciendo contenidos de semejante nivel".