Necesario, quitar segundos pisos para nuevo AICM: Ballesteros

La diputada local dijo que se debe crear un servicio de transporte público exprés para cubrir los 125 millones de traslados anuales con el nuevo aeropuerto.
Después de renunciar al PAN, Laura Ballesteros comenzó campaña para la delegación Miguel Hidalgo representando al PRI.
La dipuatada local Laura Ballesteros. (Tomada de Facebook)

Ciudad de México

La diputada local independiente, Laura Ballesteros, pidió a las autoridades federales quitar el plan de segundos pisos que tienen, esto con el fin de conectar el nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México.

Señaló que en lugar de esas obras elevadas, se debe hacer un servicio de transporte público exprés, como en Hong Kong o Londres, para cubrir los 125 millones de traslados anuales con el nuevo AICM.

Manifestó que el 77 por ciento de los viajes que se hacen a la actual terminal aérea se realizan en vehículo particular, y si esta tendencia se replica para el nuevo aeropuerto al que llegarán 125 millones de pasajeros al año, “la transportación en la zona oriente colapsará si se mantiene el patrón de infraestructura orientada al automóvil.

“El dinero presupuestado para las obras secundarias que se proyectan para el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que recibirá anualmente 125 millones de personas, debe priorizar al servicio de transporte público y no a más vialidades elevadas”, enfatizó.

“De no invertir en un nuevo modelo de transporte para la Ciudad, en seis años, la creación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México provocará graves afectaciones en la movilidad de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) con el aumento de 12 millones de automóviles según cálculos de Embarq México”, señaló.

Los proyectos que hasta ahora se han presentado como parte de la conectividad de la obra, contemplan dos segundos pisos, uno de ellos el Viaducto elevado Río de la Piedad, con una longitud de 18 kilómetros, que conectará desde Toluca y sector poniente con el Nuevo Aeropuerto y la vialidad elevada Vasco de Quiroga, longitud de 10 kilómetros, que conectará desde Santa Fe y Lomas de Chapultepec y sector Poniente con el nuevo aeropuerto.