En 2017, llegarán los primeros autobuses eléctricos a la CdMx

Como parte de su proyecto de electromivilidad, el gobierno capitalino probará el rendimiento de las unidades Volvo en la Línea 4 del Metrobús.

México

En 2017 llegarán a la Ciudad de México los primeros autobuses eléctricos, que se podrán sumar a los más de 17 mil buses que conforman el padrón de transporte público concesionado colectivo en la capital y que servirán para desplazar a los cerca de 13 mil microbuses.

Llegarán a realizar pruebas de eficiencia, rendimiento y soporte como medio de transporte semimasivo y lo harán en la Línea 4 del Metrobús, sobre todo por el impulso que está realizando el Gobierno de Ciudad de México para su proyecto denominado electromovilidad.

Dichas unidades son fabricadas en Europa y tienen una vida útil de más de 10 años y un costo aproximado de 10 millones de pesos. Para un concesionario resultará difícil acceder a una unidad de ese tipo.

Jorge Suárez, asesor en electromovilidad de Volvo —empresa que trajo dos unidades eléctricas para la cumbre C40—, detalló que el gobierno local puede apoyar con recursos, a través de diversos fondos, para adquirir esas unidades, sobre todo para proyectos como el Corredor Ecológico del Eje 8 Sur, cuya apertura está prevista para septiembre de 2017.

Las unidades son autobuses eléctricos que reducen en 90 por ciento las emisiones contaminantes y ahorran 90 toneladas al año, es decir, las emisiones de 30 vehículos, además de permitir ahorros de 15 mil litros de combustible.

Suárez aseguró que los autobuses cuentan con dos motores, un sistema de recuperación de energía cuando frena, la cual se almacena una batería y la utiliza para el arranque y aceleración.

Destacó que la semana pasada se usaron dos de estos vehículos, denominados E-Bus, para trasportar y mostrarle a más de 70 alcaldes —que participaron en la Cumbre C40— cómo va la electromovilidad en Ciudad de México.

Las calles de la capital sirvieron para que se pudieran observar esos dos autobuses eléctricos, traídos por Volvo, el Fondo Mundial para la Naturaleza y el gobierno capitalino.

Cyntha Méndez, coordinadora de ciudades sustentables del Fondo Mundial para la Naturaleza, señaló que en México el transporte es el principal emisor de gases efecto invernadero y por ello se debe de contribuir con mejores unidades a tener una reducción.

La introducción de los vehículos eléctricos resulta fundamental para reducir la emisión de gases contaminantes, pero es importante considerar que para lograr la sustentabilidad debe también darse una acción de reciclado de las baterías de aquellos vehículos.

En Londres, Inglaterra, y en París, Francia, operan autobuses eléctricos como transporte público, con diferentes marcas de proveedores, por lo que autoridades del gobierno de CdMx informaron que aún no se define si la empresa Volvo será la que dote de las unidades para el Corredor Verde, pero si realizará las pruebas necesarias.

El Fondo Mundial por la Naturaleza y la Empresa Volvo realizaron un recorrido con las unidades eléctricas antes de regresarlas a Europa.

De acuerdo con los especialistas, México es el primer país de Latinoamérica al cual llegan estas unidades, que después serán probadas como transporte público en la capital.

De acuerdo con datos del Fondo Mundial para la Naturaleza, 25 por ciento de las emisiones de gases efecto invernadero proviene del transporte público que no cuenta con tecnología ambiental.

En Ciudad de México ya hay cerca de 17 mil autobuses que operan con tecnología ambiental Euro 4, Euro 5 y Euro 6 que disminuye desde 60 y hasta 80 por ciento la emisión de contaminantes, así como autobuses a gas natural que la disminuyen hasta en 90 por ciento.

En cuanto al transporte individual de pasajeros (taxi) el Gobierno de Ciudad de México, a través de la Secretaría de Movilidad, está implementando un programa para sustituir las unidades que operan con gasolina por híbridas y eléctricas.

De acuerdo con el secretario de movilidad, Héctor Serrano, las unidades híbridas y eléctricas operarán en su totalidad el servicio de taxis en un tiempo máximo de 10 años.