Responde GDF a objeciones a incremento del salario mínimo

Rechaza que genere desempleo o sea inflacionario, y destaca que puede romper el círculo vicioso de trabajadores pobres de hoy y de adultos mayores aun más pobres mañana.
El Gobierno del Distrito Federal responde a las objeciones hechas a su propuesta de incremento al salario mínimo, en el mismo documento dado a conocer hoy por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.
El Gobierno del Distrito Federal responde a las objeciones hechas a su propuesta de incremento al salario mínimo, en el mismo documento dado a conocer hoy por el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera. (Especial)

Ciudad de México

El Gobierno del Distrito Federal rechaza que su propuesta de Política de Recuperación del Salario Mínimo en México y en el Distrito Federal pueda generar desempleo, que sea una "simulación económica" o provoque inflación, porque ésta no llegaría ni al 1 por ciento.

Destaca que los salarios no fueron el detonante en las crisis económicas de 1976, 1982-83 y 1987, en tanto que las de 1994-95 y 2009 "nada tuvieron que ver con supuestas decisiones populistas o 'incrementos por decreto' en los salarios; sin embargo, en ambos episodios el salario de los trabajadores volvió a perder su poder adquisitivo".

El documento de casi 100 páginas presentado por el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, y elaborado por su gabinete económico y un grupo de expertos, además de un análisis y propuestas específicas, da "respuesta a las preguntas y objeciones más frecuentes" planteadas en estos meses en diferentes sectores, debido a la intención de incrementar el salario mínimo.

Refiere que dicha percepción constituye la remuneración real de casi 7 millones de personas ocupadas en México en la economía informal y 2 millones 948 mil en la formal, que "no rebasan la línea de pobreza trabajando 8 horas diarias".

Se destaca que, precisamente por ello, "el mercado de trabajo se ha convertido en una de las fuentes principales de pobreza y desigualdad en nuestro país".

Dicho nivel bajo de salario mínimo redunda en prestaciones futuras bajas, como en el caso de las pensiones, lo cual "perpetúa el círculo vicioso: trabajadores pobres hoy que se convertirán en adultos mayores aun más pobres".

Empresas pueden soportar el incremento

En otras de las respuestas a preguntas y objeciones a aumentar el monto del salario mínimo, en el documento se plantea que los propietarios de empresas se enfrentan a diversas opciones en la dirección de esos negocios, pero "no a la decisión fatal del despido", como lo demuestran los casos de Uruguay, Inglaterra o Brasil.

Refiere el caso también en México, en 2012, cuando se aumentó el salario mínimo de la zona B, y disminuyó la probabilidad de pasar del desempleo a la informalidad, mientras que aumentó la de pasar del desempleo a la formalidad.

La propuesta del GDF lanzada por Mancera como una convocatoria pública para debatir el tema, indica que el salario mínimo es "extremadamente bajo y los trabajadores que lo ganan son una parte relativamente pequeña del conjunto de asalariados".

Por ello, se considera que el costo agregado de un aumento es también proporcionalmente pequeño, aunque muy importante para quienes lo ganarían, y según el modelo presentado por el GDF, "el aumento que se traslada a precios no alcanzaría ni siquiera el 1 por ciento".

Con respecto a que elevar el monto del salario mínimo provocará una simulación económica, se responde que "ese tipo de simulaciones ocurren hoy, incluso con un salario mínimo tan deprimido" y cita el caso de empresas que no pagan el mínimo, pero así lo registran ante el IMSS, por lo que "la simulación no es generada por el aumento en el ingreso de los trabajadores".

Asegura que "la gran mayoría de las empresas mexicanas –sobre todo las formales– están en condiciones de asumir un ascenso en los salarios mínimos, y este hecho debe ser incentivado con otras medidas".

En el documento se considera también que el bajo salario en el sector formal es uno de los factores que crean o incentivan la informalidad, ya que para un trabajador de baja calificación resulta más atractivo recibir un mayor ingreso en la informalidad que formalizar su empleo a través de la inscripción al IMSS, ya que su percepción diaria es muy baja.

"Esto no quiere decir que aumentar los mínimos sea una especie de medicina que curará todos los males de la economía nacional, pero sin duda un mayor salario en el sector formal es una poderosa señal para el cúmulo de mexicanos que se ocupan en la informalidad", expone, entre otros argumentos.