Los 15 años del secuestro del Che Guevara

El auditorio Justo Sierra, conocido como "Che Guevara", es el más grande de Ciudad Universitaria y lleva 15 años y cinco meses tomado por grupos universitarios de distintas filiaciones ideológicas.

Ciudad de México

El auditorio Justo Sierra, conocido como "Che Guevara", es el más grande de toda la Ciudad Universitaria y lleva 15 años y cinco meses tomado por grupos universitarios de distintas filiaciones ideológicas que llegaron ahí durante la huelga de 1999.

Este era el centro de operaciones del Consejo General de Huelga (CGH), formado por estudiantes de la UNAM. Una vez levantada la huelga, los llamados colectivos - como la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, el Comité de Derechos Humanos Cerezo, el Comité de Familias de Detenidos Desaparecidos "Hasta encontrarlos" y miembros del Frente Popular Francisco Villa - que también eran parte del CGH permanecieron en el auditorio.

Así, desde septiembre de 2000, el auditorio, que han visitado escritores como Julio Cortázar, Mario Benedetti y Octavio Paz, dejó de ser un espacio para los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras y se convirtió en territorio ocupado y recientemente disputado entre distintos grupos.

El auditorio Justo Sierra fue inaugurado el 22 de septiembre de 1962 por el rector Ignacio Chávez, pero en 1968, los estudiantes comenzaron a referirse a este espacio como el Che Guevara, en honor al guerrillero.

Durante 37 años, el auditorio tuvo la visita de personajes como Pablo Neruda, José Saramago y Jaime Sabines; también se utilizó para asambleas estudiantiles en los movimientos de 1968, 1971, en 1987 y en la huelga de 1999, cuando el Consejo General de Huelga tomó el espacio.

Desde el inicio de la huelga estudiantil de 1999 y hasta septiembre del 2000, el auditorio fue utilizado por el CGH para realizar asambleas. Luego, miembros de los grupos universitarios se quedaron a vivir en el auditorio.

Desde entonces los ocupantes transformaron el auditorio Che Guevara: adecuaron espacios a modo de "recámaras", dividiendo los lugares con cortinas, para cada colectivo; colocaron un espacio de comida vegetariana, una cafetería y una sala de cómputo, donde se impartían talleres.

Luego de tres años de ocupar el auditorio, en 2003, los colectivos formaron una nueva asociación llamada Okupación Auditorio Che Guevara, encargado de la administración y cuidado del lugar, que proclamó el espacio como un lugar autónomo y autogestivo para los estudiantes.

La ocupación de los colectivos y miembros del CGH fue deteriorando el lugar. De las bocinas, butacas y alfombra que alguna vez hubo en el Che Guevara, no hay rastro, además dejó de funcionar como un auditorio para uso de estudiantes y las nuevas generaciones de la UNAM.

En 2011, los estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, pidieron la entrega del inmueble a la comunidad universitaria, así como que la guardia y custodia del espacio estuviera a cargo de las autoridades de la UNAM.

Los estudiantes pedían que ese espacio fuera utilizado libremente por los estudiantes de teatro, quienes no pueden tomar clases ni presentar obras sin pedir permiso a los colectivos okupas.

Este movimiento generó tensión entre los estudiantes y los colectivos, por lo que la UNAM desplegó a las afueras del auditorio elementos de Vigilancia UNAM.

Los diversos colectivos coexistieron en paz hasta el 19 de diciembre del 2013, cuando diversos grupos autodenominados anarquistas, quienes también tenían espacios del auditorio, ingresaron al inmueble y desalojaron a otros grupos.

Grupos como Brigada Negra, el Colectivo Veneno Negro y las anarcofeministas Ni Ama ni Esclava tomaron el control del recinto y crearon una página web para anunciar las acciones que llevan a cabo en el auditorio.

Los autodenominados anarquistas desconocieron a los otros colectivos y denunciaron acoso por parte de las autoridades universitarias, aseguraron que los colectivos denominados Coordinación Che Guevara, Comité Cerezo y el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo habían "secuestrado" el auditorio para fines personales y ahora sería "reabierto" para todos los universitarios.

El 3 de marzo de 2014 un grupo de encapuchados ingresó al auditorio Che Guevara para sacar a los ocupantes -los autonombrados anarquistas. Ambos grupos se acusan de estar conformados por personas que no pertenecen a la UNAM.

Luego de mantener el control por algunas horas los grupos se enfrentaron afuera del auditorio y los autonombrados anarquistas siguieron en el auditorio. Ante esto hechos, la UNAM pidió la "entrega inmediata" del auditorio Justo Sierra, suspendió las clases en la Facultad de Filosofía y levantó una denuncia ante la PGR, pero no sucedió nada.