Largas filas en las taquillas tras reapertura de la Línea 12

En el segundo día de operaciones de la Línea 12, varios pasajeros aseguran que con la reapertura de las 11 estaciones se ahorrarán tiempo y dinero; "a ver cuánto nos dura", aseguran otros. 

Ciudad de México

"Pura tarjeta, jefe", avisa la policía que vigila los torniquetes de la estación Tláhuac de la Linea 12 del Metro a un señor que busca donde meter el boleto que lleva en la mano.

El señor voltea a ver las taquillas y frunce el ceño al ver las dos largas filas para comprar o recargar tarjetas.

Son las 7:00 horas, es inicio de semana, quincena y hoy es el segundo día en que operan en su totalidad las 11 estaciones de la Línea Dorada, mismas que permanecieron cerradas por más de 20 meses por fallas en la construcción.

"Deme una tarjeta" es la frase que más se escucha en las taquillas de Tláhuac; también llegan a recargar. "La costumbre de no recargar en viernes", dice una joven a su novio; él toma un lugar en la fila, carga su mochila y la de su novia.

El frío de 7 grados sopla en los andenes. Un tren llega cuando apenas otro ya sale con asientos disponibles.

Tláhuac da la impresión de no ser una estación del Metro en la Ciudad de México, aquí nadie se aviente, ni empuja, ni agrede por un asiento, en Tláhuac hay lugares disponibles en los vagones, no hay empujones y casi nadie va parado. 

Cuando en la estación hay dos trenes, anuncian por las bocinas qué convoy avanzará: "próxima salida, anden lateral", se escucha.

"A ver cuánto nos dura", dice Ciro Nájera Rodríguez, de 44 años, quien ya tomó asiento. Ahora va hacia su trabajo. Recuerda que antes de que fallara la Línea Dorada se gastaba 9 pesos en el traslado; cuando dejó de funcionar tuvo que usar el pesero. "Me gastaba 23 pesos en total y ahora me ahorraré hasta una hora de camino".

Abel Miranda, de 41 años, ve una línea que "quedó bien. Hay más indicaciones, está renovada, hay avisos de la zona para mujeres, pero falta que pinten unas columnas", dice el señor que ahora gastará 10 pesos en su traslado hasta Atlalilco y que se hará 20 minutos y ya no 50 como cuando viajaba en pesero, donde pagaba 25 pesos por todo el recorrido.

Noemí Sánchez, de 25 años, quien subió en la estación Tezonco con dirección a Mixcoac, dice que ahorita los vagones quizá van vacíos porque apenas se reabrieron las estaciones, pero que antes de que las cerraran era a veces imposible abordar el vagón. "Había mucha gente y ni te podías subir. Venían todos apretados".

Ella dice que mientras dejó de operar la Línea 12 viajaba en pesero, donde gastaba 10 pesos más porque había ocasiones en que el tráfico no dejaba avanzar al vehículo. Tenía que bajarse, caminar y tomar otro.

Ayer, luego de más de 20 meses de estar cerrada por fallas en el mantenimiento, desgaste ondulatorio y la falta de coordinación entre las empresas constructoras y autoridades, el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, reabrió en su totalidad la Línea 12 del Metro.