Intentaron aparentar que el sitio estaba abandonado

En las noches, por rendijas del inmueble de planta baja y dos niveles, se podían observar luces encendidas, a pesar de que la fachada y las ventanas están tapiadas.
Esta viviendo era de dos plantas y en una de ellas se encontró comida fresca
Esta viviendo era de dos plantas y en una de ellas se encontró comida fresca (Ignacio Alzaga)

México

Familia Berumen Rodríguez C.Cedro No. 50", se lee en la placa de metal colocada en el último escondite de José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda, una vivienda de fachada deteriorada que está enclavada en la zona de minas de Iztapalapa, donde sus prófugos moradores intentaron aparentar que estaba abandonada.

La joven Noemí Berumen Rodríguez, profesionista egresada de la carrera de diseño gráfico de la Universidad Anáhuac del Sur, no solo alojó a la pareja en la casa de la colonia Tenorios, sino que a bordo de una camioneta les llevaba alimentos, artículos de aseo personal y bidones de 20 litros de agua purificada.

Lo hizo todavía unos días antes de las festividades de San Judas Tadeo, de acuerdo con vecinos.

Por rendijas de la casa de planta baja y dos niveles, se podían observar luces encendidas en la noches, a pesar de que la fachada estaba tapiada, mientras que ventanas y puertas se encontraban cubiertas con cobijas, cobertores y papel aluminio.

En el zaguán quedó el rastro del golpe del ariete de los agentes federales para abrirlo y concretar la captura del matrimonio.

Hace unos cuatro meses la casa de la calle Cedro fue habitada por contratistas de la Comisión Federal de Electricidad, según vecinos de la zona; sin embargo, estos dejaron de rentar la casa, en la que se colocó un letrero de venta, que después fue retirado.

En una de las habitaciones hay una mesa circular negra y dos sillas plegables, también se encontró un frigobar y una caja con comida enlatada.

En la barra de la cocina había agua embotellada, fruta (manzanas, peras, guayabas), crema y un pan de muerto. Otra de las habitaciones estaba alfombrada y supuestamente ahí había un colchón que se inflaba con una pequeña compresora.

La vivienda fue uno de las tres que catearon efectivos de la Policía Federal y ministerios públicos de la PGR a partir de información de inteligencia generada por el Cisen, comentaron autoridades federales.

Según una de las vecinas, este fin de semana llegó al lugar el supuesto propietario de la casa para limpiar el patio y la cisterna.

Frente al domicilio de la calle Cedro número 50 una vecina observó cuando una mujer dejó una gran cantidad de víveres y agua en la vivienda, suficientes, según ella, para "varias semanas".

La descripción de esa persona coincide con los rasgos de Noemí Berumen Rodríguez.

"Vimos que una camioneta blanca se paró en esa casa que pensábamos estaba abandonada y una mujer comenzó a bajar de una camioneta pick up varias bolsas con alimentos y botes con agua, como si fuera para algunas personas que estuvieran en ese lugar varios días o semanas. No la conocemos, venía vestida de pants claros y ella misma abrió la puerta de la casa para comenzar a meter la despensa y vimos que era mucha comida, por eso nos llamó la atención", comentó.

La avenida Jalisco fue noticia desde temprana hora del martes, cuando trascendió que en el número 27 el matrimonio Abarca había sido detenido por la Policía Federal 33 días después de su desaparición en Iguala, Guerrero. El operativo comenzó a las 2:30 de la mañana y terminó antes de las cinco.

La llegada de prensa nacional e internacional sorprendió a los vecinos del lugar, quienes aseguraron a los reporteros no haber escuchado nada relacionado con la presencia de aproximadamente 20 vehículos, una grúa, y un equipo de autoridades federales, quienes abrieron por la fuerza la reja del domicilio particular. Solo una o dos personas accedieron a hablar de lo sucedido con la condición de permanecer en el anonimato.

"Nos percatamos que la calle estaba llena de policías, los golpes que se oían era porque estaban abriendo el zagúan y solo oíamos los ruidos y que gritaban ya mero, ya mero vamos a abrir. Había movimiento en toda la calle y al final la grúa se llevó un auto color plata que estaba estacionado en la entrada. Al final un grupo de policías encapuchados se llevó a alguien y lo subió a otro vehículo".

La detenida era Noemí Berumen Rodríguez, la joven que era conocida por algunos vecinos por sacar a pasear a su perro en bicicleta, pues en realidad, los Abarca no estaban en esta casa al momento del operativo.

Información recopilada por MILENIO indica que la casa quedó intestada hace algunos unos meses, tras la muerte de uno de sus dueños. A los hijos de la familia Berumen, dos hombres y tres mujeres, se les vio ahí durante los primeros días, pero después dejaron de ir y solo se le veía a Noemí, la diseñadora gráfica que aparentemente vivía sola y que amaba a los perros.

"Solo veíamos pasar a una muchacha que salía con su perrito french poodle café, se veía simpática en la canastilla de su bicicleta, salía a la tienda a comprar cosas. Pero nunca nos percatamos de ver cosas raras ahí", dijo otro de los vecinos.

La casa está dividida en cuatro cuartos. Tres están desocupados y solo la planta alta está habitada, mide aproximadamente cinco por tres metros. La decoración en básicamente femenina, hay una cama principal y dos más improvisadas: una con colchonetas y otra con una cama de quiropráctico.

El refrigerador estaba lleno de alimentos. Había libros, películas y documentos personales en una mesa, como una licencia de manejo a nombre de una de las hermanas de Noemí. Y el trámite de siete visas para viajar a Estados Unidos, a nombre de las familias Berúmen Rodríguez, Rodríguez Rodríguez y Rodríguez Meza. Según las autoridades se realizó un tercer cateo, cuya dirección no se dio a conocer oficialmente.