“Por no saber elegir una amistad llegué a este lugar”: Moisés Cerrillos, recluso

La panadería del Reclusorio Norte y actualmente de Santa Martha, son el refugio del ex boxeador para aguantar el encierro, volverse productivo y, por qué no, hasta para soñar
Moisés asegura que desde que llegó a la cárcel decidió rehabilitarse fabricando pan.
Moisés asegura que desde que llegó a la cárcel decidió rehabilitarse fabricando pan. (JESUS QUINTANAR)

México

Moisés Cerrillos Martínez lleva 15 años en la cárcel por robar y matar; su condena es de 37 años, tres meses y un día.

Moisés truncó su carrera en el boxeo profesional y perdió los mejores días de su vida familiar. Desde que pisó la prisión, decidió rehabilitarse fabricando pan.

La panadería del Reclusorio Norte y actualmente la de la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla, son el refugio para aguantar el encierro, volverse productivo y, por qué no, hasta para soñar.

“Yo me dedicaba al deporte, era boxeador profesional, ya peleaba internacionalmente, estaba clasificado mundialmente en el número 30, desgraciadamente por no saber elegir una buena amistad, me llevó hasta este lugar.

“Con el deporte quería ser un gran ejemplo para la juventud, desgraciadamente me pasó esta circunstancia; yo sigo motivado porque aunque ya no voy a ser un boxeador, voy a ser un gran entrenador profesional”, explicó.

En la panadería de la Penitenciaría del Distrito Federal se producen 5 mil 950 panes diariamente para la comida y cena de los 2 mil 821 reos que hay actualmente en el lugar.

Y aunque el trabajo mantiene ocupada la mente de Moisés, la angustia del encierro lo persigue a diario. Su única esperanza es el perdón de Dios y volver a estar en las calles de la Ciudad de México.

“Le he pedido perdón a Dios, le he dado gracias también, porque, digo, por algo nos tienes aquí, pero realmente yo le pido de todo corazón que me dé la oportunidad de salir libre”, dijo Cerrillos Martínez.

[b]RANKING MUNDIAL[/b]

A los 22 años, en 1998, Moisés era un deportista de tiempo completo. Peleaba en Estados Unidos, ganaba en dólares y se perfilaba a ser de los mejores. Recuerda que 10 lugares arriba de él, en el ranking mundial, estaba el ahora famoso pugilista Juan Manuel Márquez.

Pero una mala decisión lo dejó fuera del boxeo y le quitó su libertad.

“Por mi ignorancia, ahora sí que mi inmadurez, mi juventud, yo tenía 22 años, se me hizo fácil empezar a juntarme con esas personas sin necesidad alguna. Desgraciadamente cuando me empiezo a juntar con estos sujetos, ellos delinquían, yo les digo robaban, desgraciadamente fue cuando se suscitó el problema. Esos cuates mataron y robaron y como me juntaba con ellos me involucraron”, explicó.

Después de meses de reflexión, Moisés Cerrillos decidió recuperar su vida aunque fuera detrás de las rejas. Aprendió el oficio de panadero y actualmente es con lo que mantiene a su familia.

Tras 15 años de experiencia, actualmente Cerrillos Martínez es el coordinador de la producción del pan en la Penitenciaría, tiene nueve personas a su cargo y la responsabilidad de entregar alimento de buena calidad al resto de los internos.

Para el panadero, boxeador y reo el arrepentimiento llegó desde hace más de una década. Como hombre de fe, espera una ayuda divina, porque no se considera merecedor de una pena tan elevada.

“Los que estamos aquí presos nos entra esta desesperación de que le pedimos ‘ya échanos la mano’, veo que pasa el tiempo y digo, bueno, lo que realmente le pido a Dios es otra oportunidad, porque, digo, no me merezco tanto porque estoy aquí por ser copartícipe (de un delito), porque iba con esas personas pero no porque haya matado a alguien, desgraciadamente estaba con ellos y es como me involucraron”, aseguró Moisés.

Por lo pronto, Cerrillos Martínez quiere hacer llegar un mensaje a los niños de las colonias populares y a los jóvenes que tienen “todo un camino por delante”.

“Que le echen muchas ganas, que estudien, toda esa juventud, que es el futuro, les diría que le echaran muchas ganas, que sepan elegir a sus amistades, que es bien importante la escuela y que aprendan lo que realmente les gusta”, puntualizó Moisés.