Vuelven a circular 3 mil taxis piratas en la capital

El grupo vende los recursos sin validez oficial en 3 mil 500 pesos y pide una cuota de 50 semanales por supuesta protección jurídica.
Las unidades llevan una calcomanía redonda con los colores de la organización y placas de uso particular.
Las unidades llevan una calcomanía redonda con los colores de la organización y placas de uso particular. (Javier García)

Ciudad de México

Cobijados con un amparo sin validez oficial que vende la organización Panteras, circulan cerca de 3 mil taxistas ilegales en la Ciudad de México.

Desde hace 15 días, sin concesión ni placas, pero utilizando la cromática oficial de transporte público, prestan servicio con la protección de esa organización, la cual movilizó a seguidores del PRD cuando Andrés Manuel López Obrador era jefe de Gobierno.

Como lo hicieron por ocho años (2000-2008), los Panteras, encabezados por Hilario Dimas, Luis Molina, Carlos Mota y Álvaro Castillo, venden los amparos en 3 mil 500 pesos.

MILENIO comprobó que algunas de las oficinas se encuentran en Eje 6 Sur casi esquina Eje 3, en Ermita Iztapalapa y Periférico, a una cuadra del Metro Constitución; en Santa Martha hacia Rojo Gómez, en Canal de Chalco casi esquina Periférico, en Avenida Tláhuac y en la Sierra de Santa Catarina.

Ahí, al cubrir la cuota, se les entrega una calcomanía redonda, de aproximadamente 15 centímetros de diámetro, la cual debe ir pegada en la parte trasera de las unidades piratas, con los mismos colores que identificaron a los Panteras hace más de cinco años: amarillo y rojo, con una pantera negra.

En las calcomanías se leen dos leyendas: Coordinadora de Taxis y trabajadores del volante del Frente Popular Francisco Villa Panteras y Coalición de Organizaciones Panteras Internacionales.

Para obtener el engomado es necesario presentar una unidad, y a diferencia de los requisitos del gobierno, que solicita que deben ser vehículos modelo 2009 y posteriores, de cuatro puertas, en esas oficinas no importa el año, pues hay incluso Volkswagen y solo piden que tenga placas particulares, con tres números y tres letras, mientras que las de los taxis legales tienen una letra y cinco números.

Las personas que solicitan el cobijo de los Panteras deben pagar 50 pesos semanales, lo que genera ganancias por 150 mil pesos (por las 3 mil unidades) que no van a dar a las arcas del GDF, sino a las cuotas por una supuesta protección jurídica.

El amparo que entregan es en copia y piden como requisito “traerlo en la guantera para que no te metan al corralón”, indicaron en la oficina de Iztapalapa.

Los taxis Panteras nacieron a finales de 2000, luego de que el gobierno capitalino dio 2 mil 420 juegos de placas, pero no alcanzaron. Llegaron a ser cerca de 15 mil agremiados, pero en 2008 desaparecieron, pues las autoridades abrieron una convocatoria para la entrega de concesiones y lo hicieron de manera individual.