Veneno del ‘Mataperros’ solo se consigue en el mercado negro

El químico farmacéutico biólogo, Julio César Arteaga, explicó que la estricnina se llegó a usar contra plagas de roedores, pero se prohibió su venta porque con poca dosis mataba personas.
En el parque México reparten volantes con las fotos de los nueve canes que murieron.
Nueve de los 10 perros muertos por envenenamiento. (Diego Sánchez/Cuartoscuro)

Ciudad de México

La estricnina, uno de los venenos que usó el 'Mataperros' de la Condesa, es una sustancia que sólo se consigue en el mercado negro, pues se prohibió su venta porque con poca dosis mataba plagas de roedores y hasta a personas que lo ingerían accidentalmente, dijo el químico farmacéutico biólogo, Julio César Arteaga.

"Esta sustancia se utilizó hace muchos años para control de plagas de ratas, pero dado que es muy potente, es decir, que se requiere muy poca cantidad para provocar muerte, se prohibió el uso; había muchos envenenamientos accidentales de perros, gatos, niños, personas adultas", explicó en entrevista para MILENIO.

El químico farmacéutico biólogo detalló que la estricnina es un polvo que no tiene sabor; si es ingerido llega al sistema nervioso central y provoca convulsiones, rigidez y contracciones musculares e insuficiencia respiratoria.

Calculó que 30 miligramos de estricnina bastarían para matar a un perro de unos 30 kilos.

Vecinos de la colonia Condesa acusaron que murieron 20 perros por envenenamiento después de pasear por el Parque México. La Procuraduría del Distrito Federal tiene ocho denuncias de 10 perros muertos.

Tres cadáveres de perro fueron enviados a la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM para realizarles necropsias y exámenes toxicológicos a fin de determinar la sustancia que pudo matar a los canes. La Procuraduría informó que en varios lugares del Parque México y en cadáveres de perros que murieron por envenenamiento se encontró estricnina y fosfuro de zinc.

El otro veneno que se encontró en los cadáveres de las mascotas analizadas fue el fosfuro de zinc, también usado para control de plagas de roedores como topos, ratas o ratones. "En Estados Unidos su venta es regulada a los agricultores, pero en México se puede encontrar en tianguis, mercados o tiendas comerciales", dijo. Consideró que debieron mezclar ambos venenos para causar el efecto en los perros de la Condesa.

Explicó que el fosfuro de zinc es un polvo que huele a ajo y aleja a los animales, por eso es lo mezclan con la comida para que sea ingerido. Una vez que tiene contacto con los líquidos estomacales se transforma en ácido fosfórico, el cual "es sumamente irritante y provoca hemorragia gastrointestinal y muerte cerebral".

El subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas de la Procuraduría capitalina, Óscar Montes de Oca Rosales, dijo a MILENIO el 13 de octubre que en un rastreo por el parque se recolectaron muestras de alimento, aves muertas, agua en bebederos para mascotas y un polvo blanco, pero ninguno tenía veneno. También dijo que recogieron unas salchichas que eran analizadas en ese momento.

El funcionario afirmó que esperaban los resultados de necropsias y exámenes toxicológicos de la UNAM para determinar qué sustancia habían consumido los perros.

Gerardo Salas, jefe del Departamento de Patología de la UNAM, explicó que un proceso de necropsia es examinar el cadáver por dentro y por fuera, se toman muestras de tejidos, mismos que son analizados bajo microscopio para ver si hay cambios en su estructura, células muertas o alteradas, y después se pasan al toxicólogo, quien determina la sustancia que causó los cambios.

Por lo pronto, la cuenta de Facebook "Cuidando Nuestros Perritos" convocó a una protesta el próximo 25 de octubre a las 12:00 horas, en la zona canina del Parque México. La convocatoria pide a las personas acudir únicamente con la correa de sus perros.