“Vamos a agradecer al Señor de Chalma, pero llevamos muchas horas en el tráfico”

La familia López se dirigía al municipio de Ocuilán a cumplir una manda y pasaron casi 16 horas varadosen la carretera.
Calle de Cuajimalpa.
Calle de Cuajimalpa. (Cuartoscuro)

México

A las cuatro de la mañana la familia López abordó su vehículo para emprender un recorrido desde Tacuba, en el centro de la Ciudad de México, hasta el municipio mexiquense de Ocuilán, para cumplir una manda; la hazaña se convirtió en una odisea en medio del tráfico y el granizo en la carretera México-Toluca.

Para el mediodía, José Luis López aún no cumplía la promesa que le hizo al Señor de Chalma: visitarlo en Jueves Santo y agradecer por concederle trabajo tras estar medio año desempleado.

"Nosotros nos encomendamos al Señor de Chalma, dicen que es muy milagroso y cumplió", dijo.

La familia López aún no llegaba a la primera caseta de cobro y a pesar de la larga fila de vehículos que avanzaba a vuelta de rueda, decidieron no quitar el dedo del renglón y continuar el lento viaje hacia Ocuilán para cumplir la promesa.

"Por eso vamos a agradecerle, pero llevamos muchas horas aquí en el tráfico", compartió José Luis López.

Para sobrellevar la situación, la familia López aprovechó un alto obligado por el tráfico para tomar un descanso; José Luis pidió el paso y estacionó su coche en el acotamiento.

Detenidos en frente del centro comercial Santa Fe, en la delegación Cuajimalpa, los López sacaron de una bolsa de mercado tortas que prepararon una noche antes y café que llevaban en una olla desportillada; el tema de la sobremesa seguía siendo el tráfico y el escenario que el granizo les brindó durante la madrugada.

Después del almuerzo, a las 10:30 horas, la familia López volvió al interior del automóvil; José Luis tomó el volante, pidió el paso y se incorporó a la autopista. Aunque llevaban medio día de viaje, el cumplimiento de la manda apenas comenzaba: todavía faltaba llegar a la iglesia y caminar de rodillas al altar.

Los López sufrieron al igual que cientos de automovilistas que por 16 horas permanecieron en la México-Toluca que se saturó de vehículos, autobuses y tráileres debido a los daños que ocasionó la intensa granizada de este miércoles, en los límites de la delegación Cuajimalpa y el municipio mexiquense de Huixquilucan.

Las filas de autos alcanzaron los 10 kilómetros, desde Santa Fe hasta la caseta de peaje La Venta, en los límites de la Ciudad de México y el Estado de México, por lo que muchos camioneros afectados se resignaron a orillarse sobre la autopista y pasar la noche en el lugar.

"Nos quedamos a dormir aquí. Llevamos 14 horas detenidos, mejor nos orillamos porque no pasamos", dijo Sergio, un camionero de una pipa que traslada ácido.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes anunció que daría el paso libre en la caseta La Venta, ante la afectación del granizo, por lo que asumiría el costo de más de 2 millones de pesos que deberían pagar los casi 2 mil 300 automóviles que en promedio salen del Distrito Federal cada hora.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social del DF, la granizada también afectó 600 casas de las colonias Cola de Pato, La Pila, Jalpa, Las Lajas, San Lorenzo Acopilco, y Las Cruces, en la delegación Cuajimalpa.

Por la tarde de ayer fueron liberados dos carriles y la circulación comenzó a fluir un poco más para que los automovilistas continuaran sus destinos a Morelia, Guadalajara, Toluca y El Santuario del Señor de Chalma, en el municipio de Ocuilán, a donde van cientos de peregrinos cada año, como la familia López.