Vagoneros, principalmente en cinco líneas

Se trata de las líneas 1,2,3, B y 8, donde tienen puntos de reunión en Zaragoza, Merced, Bellas Artes y Chabacano, entre otras. Pagan hasta 100 pesos por entrar a vender, los invidentes un poco menos.

Ciudad de México

Vagoneros y bocineros que operan en 175 estaciones del Metro desconocen si la medida anunciada por el director del Servicio de Transporte Colectivo (STC) Metro, Joel Ortega, de impedirles el acceso a partir de este domingo será aplicada, pues en otras ocasiones se han anunciado medidas similares.

"En otras administraciones anuncian lo mismo, que no podremos trabajar, incluso, que vamos a formar cooperativas o que nos van a dar empleos formales, pero nada de eso pasa", indicó uno de los vendedores ambulantes que opera en la línea B, principalmente en el tramo de Buenavista a Oceanía.

El STC Metro estima que hay dos mil 500 vagoneros, de los cuales mil son considerados bocineros, 300 están considerados en el grupo de invidentes - que venden música y cantan-, 500 son conocidos como pasilleros, es decir, extienden sus puestos sobre los andenes, escaleras y pasillos. Y los restantes venden productos adentro de los 362 trenes que operan en 11 líneas.

La única línea exenta de informales es 12, las 20 estaciones de la Línea Dorada cuentan, desde que inició operaciones en octubre de 2012, con un operativo de vigilancia permanente de 500 elementos de la Policía Bancaria Industrial y Auxiliar.

De acuerdo con un mapa de incidencias del Metro, los vagoneros operan principalmente en cinco línea, que son la 1, 2, 3, B y 8.

Los más rijosos, es decir, los que se oponen a ser remitidos al Ministerio Público son los que venden en la línea 1, que va de Pantitlán a Observatorio, teniendo sus puntos de salida en la estación Zaragoza y Merced.

Así como los de la línea 8, que son encabezados por una persona apodada 'El Payaso' y tienen sus puntos de reunión y salida para vender en la estación Constitución de 1917 y en la estación Bellas Artes.

De acuerdo con el diagnóstico otros informales, que suman más de 200, son los de la línea 2, que se reúnen y salen a distribuir sus productos, principalmente discos piratas, dulces y otros enseres, en las estaciones Chabacano y San Antonio Abad.

Algunos de los vagoneros entrevistados, quienes prefirieron omitir su nombre, reconocieron que pagan una cuota diaria que va de los 20 y a los 100 pesos por que les permitan vender. Los que menos pagan son los invidentes.

Cabe destacar que ser vagonero, pasillero o bocinero no es un delito, solo una falta cívica sancionada por la Ley de Cultura del Distrito Federal.

Muchos usuarios que estarían de acuerdo con el aumento de la tarifa del Metro, es que las autoridades realicen acciones eficaces para retirar a los vagoneros.

"Lo que más me molesta del Metro y por lo cual no apoyo el aumento de la tarifa, es por los vagoneros, por todo el ruido que provocan, porque a pesar de que le Metro va lleno prefieren ir aventando a la gente", indicó Verónica, usuaria del Metro.

Mientras que Guadalupe, usuaria de la Línea 2, indicó que no bastará con retirarlos sino que el gobierno tendrá que buscar programas para integrarlos al comercio formal, pues de lo contrario "más tardarán en quitarlos, que ellos en regresar".