“A prueba, los miedos más profundos”

Luego de dos horas de concentración y energía enfocada a la recepción de alguna señal, María Verónica Salcedo recibió un mensaje de texto de su cuñado, quien murió en febrero pasado.

Ciudad de México

Una experiencia paranormal en casonas embrujadas ofrece el Tour Insólito Roma-Condesa, en la Ciudad de México.

Con orientación y supervisión de un representante de la Agencia Mexicana de Investigación Paranormal, la actividad incluye juegos con la tabla Ouija y péndulos, "para comprobar a los escépticos la presencia de entidades en esa zona", aseguró Antonio Zamudio, experto en contacto con eventos fuera de lo normal.

"Estas actividades sirven para establecer contacto con seres que no están en el mundo terrenal", sostuvo, al recordar que el sábado se realizó el segundo recorrido.

Luego de reservar su participación a través de las redes sociales, los asistentes se reunieron en la esquina de las calles Álvaro Obregón y Jalapa, en la colonia Roma Norte, para emprender una experiencia que "pone a prueba sus miedos más profundos".

Uno de los guías avanzó sobre la calle de Jalapa narrando las leyendas de terror y muerte que han marcado a los habitantes de ese lugar, y la invasión de entes en algunas propiedades que son el espacio de experimentación del tour.

Con la petición de que se omitiera el número de la propiedad embrujada, Zamudio Hurtado, comentó que "regularmente ese lugar es para oficinistas, pero su horario termina a las 17:00 horas, porque después las entidades paranormales comienzan a hacerse presentes. A los dueños, incluso, les ha costado trabajo rentarlo, por eso preferimos que la gente descubra dónde es hasta que vengan".

En una atmósfera de dudas, misticismo y temor, el grupo de 30 personas se introdujo en dos salones de la planta baja de la casa. En uno habían dos ouijas, en el otro un péndulo victoriano sobre una mesa. El representante de la Agencia Mexicana de Investigación Paranormal oró y, en voz alta, mencionó algunas frases para abrir el umbral que los conectó con los seres que ahí habitan.

Otra parte del grupo bajó al sótano, donde intentó obtener señales de vida extranormal, llamando a los espíritus que se concentraban en un payaso de tela.

Luego de dos horas de concentración y energía enfocada a la recepción de alguna señal, María Verónica Salcedo recibió un mensaje de texto de su cuñado, quien murió en febrero pasado.