Talarán 4 mil árboles para estadio de Diablos

Aseguran que decretos y leyes sobre ese espacio han sido hechos a un lado por los políticos; se están acabando la Ciudad Deportiva, acusan ejidatarios.
De acuerdo con el decreto expropiatorio de 1956, el lugar sería para el esparcimiento de los capitalinos.
De acuerdo con el decreto expropiatorio de 1956, el lugar sería para el esparcimiento de los capitalinos. (Jorge Carballo)

Ciudad de México

José Ibáñez tiene 82 años y muestra una copia del Diario Oficial de la Federación del 5 de diciembre de 1956, acerca de la expropiación de ejidos para lo que sería la Ciudad Deportiva en 235 hectáreas, y acusa: "Se la están acabando, ya hay muchas construcciones, tiran árboles y desaparecen las áreas verdes...".

Esas tierras expropiadas por el gobierno del presidente Adolfo Ruiz Cortines pertenecían al pueblo de la Magdalena Mixihuca, y cada uno de los 213 ejidatarios reconocidos por el Departamento Agrario recibió 6 mil pesos por su parcela.

Según el decreto expropiatorio, esos campos serían "para el esparcimiento y superación física" de los habitantes de la capital del país.

Actualmente no queda nada de por lo menos 3 mil árboles frutales, todos fueron derribados.

Después de 58 años los árboles siguen cayendo, ahora "van a tirar por lo menos otros 4 mil más para la construcción del estadio de beisbol" de los Diablos Rojos del México, acusan por separado en entrevista con MILENIO el cronista oficial de Iztacalco, José Estrella Rosas; José Cervantes Trejo, Édgar Hernández y Luis Álvarez Guzmán.

"Sí, todas esas son instalaciones deportivas, pero el concreto acabó con las áreas verdes".

Convencidos, señalan que "los habitantes de la ciudad debemos defender ese pulmón verde, no queremos una construcción más, deseamos que se haga una consulta pública".

El decreto

En el considerando primero del decreto se lee que el antecedente de la expropiación fue un documento emitido el 23 de abril de 1955 por el entones jefe del Departamento del Distrito Federal (DDF), quien le pedía al titular del Departamento Agrario la expropiación de 250 hectáreas del ejido de la Magdalena Mixihuca, cuya jurisdicción estaba en Iztapalapa.

La creación de ese espacio se veía indispensable para "la zona sureste de la ciudad, donde la mayoría de sus habitantes son de recursos económicos muy bajos y no pueden procurarse el esparcimiento adecuado para su salud, ni practicar los deportes para mejorar sus condiciones físicas y morales".

Así, bajo ese objetivo, se iniciaron los trámites correspondientes en la sección de expropiaciones de la Dirección de Tierras y Aguas del Departamento Agrario.

En el considerando segundo se explica que el poblado de la Magdalena había sido dotado de ejidos por una resolución presidencial del 2 de septiembre de 1921 y su superficie era de un poco más de 289 hectáreas.

La posesión de esas tierras concedidas ocurrió el 17 de febrero de 1922, cuando se expidieron 207 certificados de derechos agrarios y ocho complementarios.

En éstos se incluía una parcela escolar y otra para un campo deportivo, fue cuando se reconocía la existencia de 213 ejidatarios.

En el tercer considerando, la Dirección de Tierras decide que de las 289 hectáreas serían expropiadas 235. 97 hectáreas.

Es decir, se había descontado tierra para la zona urbana del poblado: calles, ríos, canal, zona federal, panteón, calzadas y otros.

El 14 de noviembre de 1956 se realizó la asamblea de ejidatarios con un representante del DDF y otro del Departamento Agrario.

El primero estaba obligado a indemnizar con 6 mil pesos y un lote de 300 metros cuadrados a cada uno de los 213 ejidatarios.

Se acordó demoler las construcciones propiedad de los ejidatarios que estaban dentro de la zona expropiada y también fueron indemnizados, previo avalúo de la Dirección General de Obras Públicas del DDF.

En el decreto se prometía que se cubriría "el valor justo de los árboles frutales que ahí se encuentran" en un plazo de 30 días, a excepción de la entrega de los lotes.

Finalmente en el considerando cuarto se asienta lo que se incluiría en ese espacio: "Un núcleo de habitaciones populares y campos deportivos, lo cual constituye un servicio de la colectividad y de sus fuentes propias de vida".

El decreto concluye: "Exprópiese del ejido de la Magdalena Mixihuca la superficie de 235. 97 para ese núcleo de habitaciones populares y campos deportivos".

La defensa

Los ejidatarios entrevistados por MILENIO piden: "Todos los habitantes, no solo los ejidatarios, debemos defender a la deportiva, pues es un pulmón para la ciudad; que se haga una consulta ciudadana para saber quién quiere ese estadio de beisbol" anunciado por el Gobierno del Distrito Federal, "será otro espacio más que desaparezca áreas verdes".

Con datos oficiales, el cronista José Estrella Rosas afirma: "80 por ciento de la Ciudad Deportiva está en manos privadas, son espacios de concreto y concesionados, apenas nos queda 20 por ciento de áreas verdes; se están acabando a la Deportiva".

El despojo

Afirman que decretos y leyes sobre ese espacio han sido pisoteados y hechos a un lado por los políticos.

Recuerdan que el último intento de seguir metiendo concreto en ese espacio verde fue en la administración de Cuauhtémoc Cárdenas, cuando se pretendió construir el estadio del Cruz Azul.

La concesión de los espacios verdes inició con el presidente Adolfo López Mateos, quien ordenó la construcción del Autódromo Hermanos Rodríguez, "solo porque a él le gustaban las carreras de autos".

Cada vez que se anunciaba la construcción de un nuevo espacio se argumentaba "beneficios para la colectividad, pero nunca nos han informado qué se hace con el dinero que pagan por las concesiones. La Deportiva está abandonada, árida y abren y abren estacionamientos, cancelando áreas verdes".