Sin agua, casi 30 mil familias de Iztacalco

Acusan que el desabasto es por cuestiones políticas, ya que el delegado cerró los pozos porque no lo apoyaron en las elecciones.

Ciudad de México

Sin agua. Así se encuentran un promedio de 30 mil familias de la colonia Ramos Millán en la delegación Iztacalco, por lo que a fin de presionar a las autoridades para normalizar la entrega del líquido, no descartan la posibilidad de cerrar los accesos de las principales vialidades que conducen al Autódromo Hermanos Rodríguez; previo a la reapertura del evento Fórmula Uno que se llevará a cabo este fin de semana.

“Llevamos así desde hace un mes y si tenemos aunque sea poca agua, es porque hay personas que el fin de semana abren las tomas y nos la acarrean a las casas. El pago por viaje es de entre treinta y cincuenta pesos para un aproximado de 120 litros”, explicó Aaron Ferreyra quien habita en la calle sur 165. En la entrada de su casa hay una tina llena y al fondo de ésta, se aprecia sarro de tubería. Para usar el líquido, deben filtrarlo con una sábana y luego hervirlo para usarlo en su aseo personal y de casa. Tal método, precisa, fue usado ante la carencia de agua potable tras el sismo de 1985.

El desabasto en la zona (que colinda con la delegación Iztacalco), tiene razones políticas según el grupo de vecinos entrevistado por Milenio. Uno, que el delegado perredista Carlos Estrada (esposo de la ex delegada y actual diputada local, Elizabeth Mateos) mandó cerrar algunos pozos porque los habitantes de esa zona no le apoyaron en las pasadas elecciones. Y dos, que es una venganza contra ellos porque  militan en los partidos Morena (que obtuvo el segundo lugar en los pasados comicios) y Movimiento Ciudadano (que apoyó al ex candidato Armando Quintero, quien encabezó ésta demarcación hace nueve años bajo las siglas del PRD).

También enlistan razones operativas como el cierre de un pozo de agua ubicado en la esquina de Oriente 110 y Sur 179, cuyas consecuencias no han sido resueltas por las autoridades desde hace diez años. Otra teoría es que las autoridades les privaron del líquido, para usarlo en la remodelación del Autódromo Hermanos Rodríguez. Lo que es un hecho, coincidieron todos, es que desde las últimas dos administraciones la demarcación atraviesa por un boom inmobiliario de unidades departamentales en las colonias Agrícola Oriental y Ramos Millán. Milenio recorrió la zona y constató la construcción de cuatro grandes unidades departamentales de las cuales una ya está habitada y tres se encuentran en venta.

“Por eso desde la semana pasada bloqueamos el Metrobús en la estación UPIICSA, en avenida Tezontle y Té. Y solo así Sistema de Aguas de la Ciudad de México nos atendió porque el delegado Carlos Estrada, no. Mandaron un total de ocho  pipas, que son pocas para abastecer la colonia”, explicó Alfredo Pineda, vecino del lugar. Milenio constató en el mercado popular las llaves están vacías, igual que en algunas escuelas primarias.

Los habitantes deben administrar el agua en baños, cocinas, azoteas y departamentos que se ubican en planta alta. Subir agua en cubetas, es pesado. “Lo hacemos con tinas y garrafones, desde las cuatro de la mañana y con el chorrito que a veces cae de madrugada y que se termina a las 11 de la mañana”, dice María Inés Ruiz, vecina de don Aaron. “Nosotros solo queremos agua porque nadie nos dice nada, solo nos la quitan de repente”, señaló Laura N. habitante del lugar.

Cuestionados sobre el volante que @VECINOSRAMOSMILLAN difunde en redes sociales con la amenaza de boicotear la reinauguración del Autódromo, el vecino Roberto Garnica afirmó, “el problema es que la delegación no se coordina con SACM y los afectados somos nosotros. Nosotros planteamos la posibilidad de abrir un nuevo pozo de agua en el parque Digna Ochoa. No estábamos enterados de la propuesta de boicotear la Fórmula Uno, pero estaría bien frustrar sus planes ¡Aunque nos castiguen sin agua!”.

Por su parte el jefe delegacional Carlos Estrada, negó que este sea un problema político y aseguró que todas las acusaciones en su contra son un mito. “Iztacalco representa la última fase de agua del Cutzamala, el tema de la presión no es de voluntad sino un problema técnico. Si bien es un derecho también entendemos que tenemos una ciudad que necesita una gran inversión para la sustitución de redes. A mí no me toca controlar las válvulas depende del sistema de aguas de la Ciudad de México. Tampoco es cierto que el líquido  se re direccionó al Autódromo”. Por último aseguró que se encuentran en pláticas con los vecinos afectados a quienes les proporciona información “clara y transparente” para evitar conflictos el fin de semana.