Verifica Sedesa mercados, ostionerías y marisquerías

La Secretaría de Salud del DF informó que no se han encontrado alimentos en mal estado o con microorganismos patógenos, en 329 mercados visitados, ostionerías y marisquerías.
Los pescados y mariscos son ricos en minerales.
Verifica la Secretaría de Salud del DF la venta de pescados y mariscos. (Cortesía)

Ciudad de México

Verificadores de la Secretaría de Salud del Distrito Federal han visitado 329 mercados públicos, ostionerías y marisquerías para tomar muestras de alimentos y hacer recomendaciones a los establecimientos que no cuentan con las medidas básicas de higiene, a fin de evitar enfermedades asociadas a las altas temperaturas durante la temporada de calor.

La dependencia informó que dichas muestras se trasladan al laboratorio de Análisis de Riesgos, ubicado en el hospital de Especialidades “Dr. Belisario Domínguez”, a fin de identificar la presencia de microorganismos patógenos e indicadores de higiene, y hasta el momento no se reportan casos de este tipo.

Entre las recomendaciones más frecuentes hechas por la Sedesa, por medio de la Agencia de Protección de Riesgos Sanitarios, destacan las relacionadas con las condiciones de higiene de las personas que tienen contacto con los alimentos, así como de limpieza del lugar, como botes o depósitos para desperdicios, sobrantes o basura que no cuentan con tapadera; cocineros que  no usan cubre bocas, cubre pelo o que no lo tenían colocado correctamente.

En lo que va del año, previo a la temporada de cuaresma, verificadores sanitarios han recorrido 480 establecimientos donde se han impartido asesorías sobre buenas prácticas de higiene a manejadores de alimentos.

También han distribuido unos 150 mil materiales de promoción como trípticos, volantes, bolsas y mandiles que contienen recomendaciones para identificar que los productos estén en buen estado de conservación.

La Sedesa informó que entre otros casos se prevé que la carne del pescado sea firme, que las escamas estén bien adheridas, que el olor sea agradable y fresco, que las agallas sean de color rosado, y que los ojos se observen saltones, brillantes y transparentes.