Busca GDF garantía de ley para solución al problema del agua

El director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre Díaz, dijo que se deben asegurar inversiones, obras y cumplimiento de metas a 25 años.
El Plan de Agua busca resolver los problemas de abasto en la ciudad
El Plan de Agua busca resolver los problemas de abasto en la ciudad (Cuartoscuro)

Ciudad de México

El Gobierno del Distrito Federal pretende asegurar, mediante mandato de ley, las inversiones y el cumplimiento de obras del Plan Agua para el Futuro de la Ciudad de México en los próximos 25 años.

Con la propuesta de reformas que en breve presentará el gobierno local a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, prevé también que los indicadores de calidad del servicio de agua potable sean auditados por un ente externo para verificar que se avanza por el camino correcto, y busca la descentralización del sistema de agua.

El propósito, básicamente, es garantizar que se resuelva la problemática del agua en la capital del país, con un programa que traspase administraciones y se vuelva ley, afirmó a MILENIO Digital el director general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, Ramón Aguirre Díaz.

En entrevista, el funcionario explicó que el plazo de 25 años se estableció, más que como horizonte de planeación o como medida prudente para considerar aspectos a futuro, porque "el tamaño del problema es tal que se requieren esos 25 años", y se trata además del mayor reto que se enfrenta en el mundo: resolverlo de manera sustentable.

Pese a lo ambicioso del objetivo, planteó que las reformas para garantizar la sustentabilidad hídrica de la Ciudad de México, solo se requieren en la Ley de Aguas del Distrito Federal.

Aguirre Díaz planteó que la inversión para infraestructura se gestiona con el gobierno federal, en particular con Banobras, para obtener nuevos esquemas de financiamiento.

Se pretende traer empresas para la recuperación del agua que ahora se pierde en fugas, y que ésta sirva para abastecer del recurso los lugares donde no se tiene, expuso.

Refirió que también existen acuerdos firmados con el gobierno federal para obtener una nueva fuente de abastecimiento de carácter metropolitano, "pero también necesitamos una red que no tenga fugas", ya que éstas generan la pérdida de hasta 41 por ciento del líquido, según el diagnóstico que ya ha dado conocer el propio SACM.

Resumió que el proyecto atiende el problema de manera integral, que además de considerar el agua que viene de afuera de la ciudad, implica mayores exigencias de cuidado y aprovechamiento internas.

Ramón Aguirre Díaz dijo que la descentralización del sistema de aguas es un modelo de gestión que se le debe a la ciudad, porque el actual "es equivocado, es como jugar tenis con un traje de futbol americano, no es el modelo adecuado".

Refirió que en el mundo de los prestadores de ese servicio solo existen el descentralizado, por lo general un organismo del gobierno, y el de privatización, y en este caso no se pretende privatizar, así que se adoptará el primero.

El director general del SACM destacó que la última acción importante en la materia fue la construcción del Sistema Cutzamala de 1975 a1982, y desde entonces no se han tomado medidas de impacto para resolver la problemática del agua.

Informó que aproximadamente desde 1847 se inició la explotación de fuentes de almacenamiento para la ciudad.

Desde entonces, dijo, ese almacenamiento "no se recupera, lo vaciamos, tenemos casi 170 años bajando los niveles a ese almacenamiento. Eso va a tener un límite y necesitamos tomar en serio el problema. Estamos mal acostumbrados como ciudad, como habitantes, como gobierno, a que es un problema sencillo de resolver".

Aguirre Díaz recordó que el Sistema Cutzamala depende de las lluvias y seguramente habrá temporada de sequías, por lo cual es "un sistema vulnerable, totalmente; si deja de llover, tenemos problemas de abastecimiento".

Dijo que precisamente por ello se tienen que toman una serie de medidas para aprovechar al máximo el recurso con el que se cuenta.

Cabe aclarar, que si bien 25 años es el plazo para resolver integralmente el problema del suministro de agua potable para la Ciudad de México, el gobierno capitalino se impuso el desafío de garantizar la potabilidad de ese recurso, en 2018, para todos los hogares del Distrito Federal.