Riña en Tláhuac, por el control de tiradero

El manejo de la zona donde se depositan desechos de construcciones y tierra de excavaciones públicas deja ganancias millonarias: líder sindical.

México

El control de un predio que funciona desde hace unos 10 años como tiradero de desechos de construcción y de tierra de excavaciones de obras públicas originó la trifulca del pasado miércoles entre integrantes de sindicatos de la construcción en el pueblo de Santiago Zapotitla, delegación Tláhuac.

Ese espacio, ubicado al oriente de la Ciudad de México, al pie de la mina de grava Xaltepec, genera “ganancias de miles de millones de pesos al año” por el dinero que pagan constructoras de obras públicas o privadas para depositar los desperdicios, señaló a MILENIO el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción, Terraceros, Conexos y Similares de México, José Armando Arias.

El enfrentamiento a golpes, tubos y piedras dio inicio cuando trabajadores de un sindicato (no identificado) quisieron apropiarse del predio, que desde 2004 está bajo control del Sindicato Progresista de Trabajadores de la Construcción de la República Mexicana Libertad, cuyo dirigente es Hugo Bello Díaz.

Ese espacio, dijo, es codiciado “por partidos políticos como el PRD y ahora por Morena”, señaló en entrevista el secretario general del sindicato.

Afirmó que detrás de esa pelea, que dejó la detención de 169 personas y cuatro lesionados “hay grandes intereses” de los sindicatos de la construcción que se dedican al acarreo de desechos.

Informó que el Gobierno del Distrito Federal otorga los permisos a los camiones transportistas para que ahí tiren sus desechos y evitar que lo hagan en lugares indebidos.

“El volumen autorizado para tirar está en las licencias de construcción que cada obra tiene”; sin embargo, debido a la corrupción que impera en el control de esos tiraderos, en el de Tláhuac, por ejemplo, “está a 75 por ciento por encima de su capacidad.

“Hay varios grupos de sindicatos en la Ciudad de México que se dedican al acarreo de desechos de construcción”. Ejemplo de esos grupos es el de Hugo Bello, que se abrió paso en su momento “con el apoyo del entonces jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador”, indicó.

El espacio se inauguró con los desechos que generó la obra de los segundos pisos en 2004.

“La bronca suscitada en Tláhuac tiene raíces más profundas, es decir: quién tira y quién no puede hacerlo en ese lugar, pese a que es un tiradero oficial. El que controla el tiro, controla todo: los acarreos, las cuotas, el IVA. Y ese es Bello Díaz, consentido de las autoridades”, acusó.

“Mucho de ese dinero va a parar a los partidos políticos, como el PRD y ahora a Morena. El 90 por ciento de los sindicatos de acarreo están en evasión fiscal.”

Desconocen a personas que participaron en riña

En comunicados de prensa por separado, tanto integrantes del Frente Popular Francisco Villa (FPFV) y del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), negaron haberse enfrentado entre sí el martes pasado en Tláhuac.

El dirigente del FPFV y funcionario en la delegación Iztapalapa, Adolfo López Villanueva, calificó de lamentables esos hechos, sobre todo porque hubo lesionados.

“En el momento en que ocurrió el zafarrancho los miembros del frente se encontraban realizando gestiones ante diversas dependencias del gobierno federal, que se enmarcan en la Jornada Nacional por la Soberanía y un Nuevo Constituyente”, señaló.

El SME, a través de su vocero, Humberto Montes de Oca, señaló que no hubo tal pelea con el FPFV, sino que ocurrió una agresión por parte del grupo de Bello Díaz que, según dijo, pretende arrebatarle al SME un contrato que consiguió con la empresa Odix para el traslado de material de desechos de construcción.

Pendiente, su situación jurídica

La situación jurídica de los 169 detenidos en un predio de la delegación Tláhuac se definirá cuando el Ministerio Público determine si ordena su libertad o los envía ante un juez penal por lesiones y daño a la propiedad.

La Procuraduría General de Justicia del DF informó que tras la riña colectiva entre dos grupos antagónicos los participantes llegaron hasta la Agencia Central de Investigación para rendir su declaración.

Aunado a esto, las autoridades señalaron que seis menores de edad que estuvieron presentes en los hechos serán entregados a sus padres.