Profepa busca hogar a elefanta rescatada de circo en Tabasco

Ireki, como fue nombrada, es el único ejemplar de elefante asiático nacido en México; permanecía encadenada de las patas más de 20 horas al día, en un circo en Comalcalco.

Ciudad de México

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) busca un hogar a una elefanta asiática de 23 años de edad nombrada Ireki, que fue rescatada de un circo en Tabasco el pasado 25 de junio, y que permanecía sujetada de las patas durante más de 20 horas al día.

“La Profepa realiza un análisis minucioso para determinar el lugar óptimo para su resguardo y sobre todo para su inmediata atención médica y recuperación. La evaluación considerará que el nuevo sitio que dará cabida a la elefanta cuente con experiencia en el manejo de la especie, personal médico calificado, instalaciones idóneas para su confinamiento y suficientes recursos para su manutención”.

Tal como Milenio Televisión dio a conocer el pasado miércoles, la Profepa informó hoy en un comunicado de prensa que gracias a denuncias ciudadanas y la difusión de un video en Youtube, se realizó el aseguramiento de dicho ejemplar que era maltratado en un circo localizado en el municipio de Comalcalco, en aquella entidad. La elefanta Ireki es el único ejemplar de elefante asiático nacido en México.

“Se evidenció que la elefanta permanece sujetada alrededor de 20 horas al día, mediante cadenas, lo cual limita su locomoción a un espacio muy reducido. Esta situación le ha causado dolor y deterioro físico, manifestado por edemas y lesiones en patas traseras, lo cual afecta su bienestar”, señala el comunicado.

Los inspectores de la Profepa consultaron sus observaciones sobre el animal con médicos veterinarios expertos de los zoológicos de Africam Safari y Chapultepec, por lo que al confirmar faltas sobre trato digno y respetuoso de Ireki, procedieron al aseguramiento precautorio en términos de la Ley General de Vida Silvestre.

“La conducta observada en la elefanta es de movimientos repetitivos o 'estereotipados', balanceándose de un lado a otro, mientras permanece de pie en una posición acampada, apoyándose principalmente en patas delanteras, siguiendo el mismo movimiento de forma obsesiva sin cesar”, indicó la procuraduría ambiental.