Bullying no se soluciona con custodios: expertos

Los expertos en acoso escolar aseguran que la medida es excluyente, para el agresor y otros niños afectados, además de que aísla a la víctima y le impide desarrollarse socialmente.
Al igual que los golpes, ignorar también es bullying.
La protección a una sola víctima segrega al resto de los niños afectados y quita del foco la raíz del problema: el agresor. (Especial)

Ciudad de México

Poner un custodio al niño o niña que padece acoso escolar es una medida que además de no solucionar el problema del bullying puede ser perjudicial para el menor, coinciden especialistas.

"No es una medida ni es una solución. La vigilancia por parte de maestros y adultos que están en la escuela es indispensable, pero es indispensable para todos. Ponerle a un niño que sufre de bullying un vigilante, lo que va a pasar es que el chico agresor va a seguir agrediendo a otros", explica Martha Guerra, autora del libro Prevenir el bullying desde la familia.

En Iztapalapa, una niña de 11 años es vigilada por una mujer de la escuela pública a la que asiste como parte de una serie de medidas dictadas por un juez federal para proteger a la menor del bullying de un niño que agrede a varios compañeros.

La protección a una sola víctima segrega al resto de los niños afectados y quita del foco la raíz del problema: el agresor.

Tanto la víctima como el agresor deben contar con la protección y vigilancia de los educadores, explica la pedagoga Martha Guerra.

"Estar atrás de un niño al que se le agrede, lo hace, incluso, hasta más vulnerable porque en el momento en que este niño esté solo, si no se le han brindado herramientas, volverá a sufrir bullying de otra persona", dijo la especialista.

La custodia de un niño bulleado puede ser perjudicial para el menor porque le quita habilidades para convivir con sus compañeros y lo aísla del aprendizaje.

"Lo que puede provocar esta medida es una invalidez emocional, es decir, que no permite el desarrollo normal de sus habilidades sociales. No quiere decir que como niños tengamos, tuvimos, que sufrir ese maltrato, sino que hay un proceso normal de interacción social que forma parte de su desarrollo", comenta el especialista en bullying Romeo Tello.

El coautor del libro Bullying en México explica que la medida instaurada con la menor de Iztapalapa atiende a la víctima en la inmediatez, pero puede convertirse en una manera de que sea señalada por su otros compañeros.

"No se trata de criminalizar a los niños, se debe atender tanto a la víctima como al agresor", asegura Tello.

Además el especialista explica que esta medida provoca que la víctima sea aislada y que el niño agresor no reciba la atención y ayuda que también debe de proporcionarle la institución.

Los especialistas aseguran que lo que refleja el caso de la niña de 11 años custodiada en Iztapalapa es la omisión de las autoridades escolares en el tratamiento del acoso escolar y la falta de herramientas educativas para atender a las víctimas y los agresores.