Inviable remover murales de Siqueiros del Polyforum

Altos costos y el tiempo y la complicación que implicarían su traslado, hicieron improbable el proyecto de construir una torre comercial en el Polyforum, explican expertos.
En el Polyforum Cultural Siqueiros.
En el Polyforum Cultural Siqueiros. (Tomada de Twitter / @Navarretecarlos)

Ciudad de México

Remover los murales de Siquerios que se encuentran en el Polyforum es un proyecto inviable, no solo por el tiempo que tomaría sino por los costos que esto implicaría, aseguran expertos en muralismo. 

Alberto Híjar, quien fuera nombrado por David Alfaro Siqueiros, en su última aparición pública, como continuador de su teoría estética del muralismo, asegura que el supuesto proyecto de remover los murales del Polyforum para la construcción de una torre comercial es inviable, y que por ello los dueños lo abandonaron.

“Esto implicaría un costo muy elevado, además de una instalación y una maquinaria muy aparatosa, además de que no resolvería el problema de espacio que se esperaría para la torre que se planeaba construir, por ello los Suárez abandonaron el proyecto”, dice.

Denise Charua, profesora del Seminario de Pintura Mural de la Escuela Nacional de Restauración, Conservación y Museografía del INAH, asegura que aunque es posible remover los murales sin dañarlos, tomaría al menos seis meses.

Remover los murales sin dañarlos, tomaría al menos seis meses. Solo estudiar esa posibilidad llevaría dos meses. 


"Primero se necesita un estudio para determinar que los murales están estables, es decir, que no necesitan ser restaurados. Considerando que todos estén estables, solo el estudio tomaría dos meses."

La experta indica que se trata de un proceso conocido como desprendimiento mural y traslado, que requiere de la presencia de la labor conjunta de restauradores, arquitectos e ingenieros.

Charua estima que debido a las dimensiones del Polyforum, el proceso retirar los murales, trasladarlos y volverlos a colocar en su nuevo sitio podría tomar hasta seis meses.

"Eso, asumiendo que todo se dé en las condiciones ideales para realizar el procedimiento", indica.

Además, señala que la movilización no solo tendría un costo elevado, ya que se requiere utilizar maquinaria especializada como grúas y montacargas, sino que se requieren permisos especiales para hacerlo.

"La obra mural es un monumento y como tal requiere un permiso para transitar por las calles", afirma.

En entrevista para Milenio, Híjar, ex director de Difusión Cultural de la UNAM, afirma que ya no existe proyecto para modificar el Polyforum.

“Los Suárez abandonaron el proyecto después de que el INBA llegó a la conclusión de que no se debía intentar el proyecto que consistía en recorrer el Polyforum hacia la esquina de Insurgentes con Filadelfia, elevarlo un poco, y construir una torre tras de él. El proyecto estaba en manos del despacho Ten Arquitectos de Enrique Norten, pero hace mucho que nadie lo impulsa.

“Los Suárez no están locos como para destruir su principal patrimonio”, asevera.

Por su parte, Mariana Pérez Amor, directora de la Galería de Arte Mexicano, aseguró que se deben respetar los derechos de los dueños, pues la familia Suárez obró como un mecenas al pedirle al pintor la realización de los murales.

"Sobre todo porque invirtieron en cultura cuando nadie más lo hacía, claro que tienen derechos. Lo que se debe hacer es conciliar, concretar un acuerdo que beneficie al dueño mientras y permita la preservación de ese patrimonio", afirma en entrevista para Milenio.

La manutención del Polyforum cuesta cerca de un millón 200 mil pesos mensuales; con los eventos que se realizan allí no alcanza para cubrir los gastos.


Híjar añadió que la manutención del Polyforum cuesta alrededor de un millón 200 mil pesos mensuales y que los eventos realizados allí no alcanzan para cubrir sus gastos.

“El dueño lo que ha planteado es la necesidad de resolver de manera definitiva el mantenimiento.  Deberían crear un fideicomiso que garantice que esté bien cuidado, como se ha hecho con el patrimonio de Frida Kahlo y Diego Rivera en Casa Azul”.

La experta en arte mexicano, Pérez Amor, considera que la solución para preservar la obra del muralista podría radicar en un diálogo entre dueños y autoridades que permita crear un programa interinstitucional de conservación y cuidado.

"Si todos aportan su granito será mejor. Entre más esfuerzos unan las autoridades e instituciones con competencia para proteger y preservar la obra, mejor. Recordemos que la cultura somos todos", afirma.

El legado de Siqueiros

Alberto Híjar, quien conoció a Siqueiros en 1959 en una reunión de la Universidad Obrera, asegura que la herencia cultural del muralista está mal usada.

“La restauración lujosa de La Tallera de Cuernavaca no corresponde con las actividades culturales que se hacen allí, o la casa cultural de Polanco que Siqueiros donó al pueblo de México es usada por un grupo de pseudoartistas que la desvía de su fin”, declara.

Por su parte, Mariana Pérez cree que de los tres grandes muralistas mexicanos, Siqueiros fue el que tuvo una mayor visión hacia el futuro, por lo que su obra es invaluable.

Acerca del espacio que constituye el Polyforum, Charua asegura que la labor que realizó Siqueiros en el Polyforum es una expresión de la innovación del artista en su época.

"En el Polyforum puedes ver cómo Siqueiros innovó con nuevas técnicas y materiales, así como con el juego poliangular. En los murales, puedes notar que hay elementos que sobresalen, como si fuera 3D. Por ello, en verdad es necesario que se proteja la obra que conforma el Polyforum", asegura.