En 6 años, solo 1% de los matrimonios gay fracasó

Desde 2008 se realizaron 4 mil 35 uniones entre personas del mismo sexo y solo 34 concluyó en separación, informa el Registro Civil.
Matrimonio gay.
En este año el mayor número de rupturas: 14 en lo que va del año. (Héctor Téllez/Archivo)

México

En la Ciudad de México solo 1 por ciento de los matrimonios entre personas del mismo sexo han fracasado.

Estadísticas del Registro Civil indican que únicamente hay formalizados 34 divorcios, de las 4 mil 35 uniones que se han celebrado desde 2008, cuando se volvieron legales los matrimonios gay.

“Desde que se han autorizado estos matrimonios son estas parejas estables. Cuando ellos deciden contraer matrimonio lo hacen por amor y porque se conocen. Esto nos ha dado una buena solvencia en la cuestión de la sociedad, toda vez que no hacen muchos divorcios”, explicó el director del Registro Civil, Héctor Maldonado.

Las cifras muestran que se divorciaron 19 parejas de mujeres y 15 de hombres. La mayoría de ellos mexicanos, excepto el caso de un extranjero que se registró en enero de este año. En general, los divorcios se dieron entre personas que se casaron entre los 21 y 30 años.

Los divorcios entre los matrimonios gay parecen ir en aumento, pues en 2011 y 2012 solo fueron cinco por año, en 2013 se registraron 10, pero hasta junio de 2014 ya suman 14.

Sin embargo, están muy lejos del número de divorcios que registran las parejas heterosexuales, pues tan sólo en lo que va del año se han celebrado mil 459, de las 18 mil 273 uniones registradas.

“Esa es la diferencia que hay entre heterosexuales y los matrimonios de personas del mismo sexo, se está incrementando mucho el divorcio, creo yo, por las facilidades que se daban ahorita como el divorcio encausado o el divorcio exprés”, apuntó Maldonado.

 NO CREO VOLVER A CASARME…

Rodrigo se casó en 2011 con un hombre cuatro años menor. Tres meses después de la boda se separó y al año consiguió el divorcio. Su caso forma parte de 1 por ciento de matrimonios entre homosexuales que fracasaron.

A los 26 años, decidió formalizar la relación con su pareja que entonces tenía 22 años. Después de la boda decidieron mudarse a Morelos. Y fue ahí cuando empezó el declive del matrimonio. Rodrigo sufrió violencia y discriminación de su pareja que además tenía problemas con el alcohol.

“Una vez llegó tomado y me empezó a decir que yo le daba pena porque era muy gay y la situación que me llevó a no seguir con él fue porque me dijo que no me quería”, recordó.

Aunque parece irónico, Rodrigo era discriminado por su pareja por mostrar su preferencia sexual abiertamente.

Por eso decidió regresar al Distrito Federal y poner fin a la relación. Aunque no tiene previsto volver a casarse cree que en algún momento podría intentarlo de nuevo porque considera que  los matrimonios entre homosexuales ayudan a tener una sociedad más equilibrada.

SABEN LO QUE QUIEREN

Según la presidenta de la asociación civil Cuenta Conmigo, Diversidad Sexual Incluyente, Lina Pérez, la etapa de aceptación que pasan las personas gay les ayuda a ser más conscientes de las responsabilidades que implica casarse.

Es decir, la mayoría sabe lo que quiere y a lo que aspira.

“Cuando descubren que les gusta una persona de su mismo género entran en una etapa de mucho temor y pánico, viene mucha culpa y miedo porque ya saben que estaba mal ser homosexual, entonces lo ocultan y viene mucho miedo y temor al rechazo”.

Además, Lina Pérez explicó que al ser una pareja entre personas del mismo sexo están más alejados de los estereotipos comunes que sigue la mayoría de los heterosexuales, lo que les permite construir una relación acorde a sus necesidades.

“Dentro de la heteronormatividad no se construye, así debe ser, el hombre tiene que proteger y pagar y ella tiene que ser modosita y no aflojar en la primera cita. Toda una serie de cosas que las personas homosexuales aunque caen en eso también, a la hora de revisarlo le entran de una manera más dúctil”, expresó la especialista.

Sin embargo, Lina Pérez dijo que hay que tener reservas con los números, pues seguramente hay más parejas que ya se separaron sin que hayan formalizado su divorcio ante las autoridades de la capital.

“Las personas homosexuales pueden acceder al proceso legal del matrimonio. Hubiese pensado que las separaciones entre parejas del mismo sexo fuera más alto el porcentaje, pero me equivoqué”, mencionó.