Rescata PGJDF a 8 víctimas de explotación sexual en bar

Derivado de una denuncia ciudadana, autoridades investigan a siete personas como probables responsables de explotación sexual por prostitución en un bar de la colonia Héroes de Padierna.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal rescató a 26 mujeres víctimas de trata de un inmueble en calzada Ignacio Zaragoza.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal rescató a 8 mujeres víctimas de explotación sexual en la colonia Héroes de Padierna. (Cuartoscuro-Archivo)

Ciudad de México

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal rescató a ocho mujeres víctimas de explotación sexual, en un bar de la carretera México-Picacho, e investiga a siete personas como probables responsables.

En un comunicado, informó que la Fiscalía Central de Investigación para la Atención del Delito de Trata de Personas identificó a los detenidos como Martín León Llaguno, Said Samuel Santiago Mejía, Adrián Salgado Suarez, Alejandro Cruz de Jesús, Luis Sebastián Terrazas Álvarez, Orlando Salgado Alonso y Abraham Salgado Suárez.

Según el expediente, el pasado 16 de octubre, en atención a una denuncia ciudadana, personal ministerial, de Policía de Investigación y de la Coordinación de Servicios Periciales se presentaron a un bar ubicado en la colonia Héroes de Padierna, carretera Picacho-Ajusco, donde presuntamente se ejercía la prostitución.

En el operativo de esta fiscalía fueron rescatadas en flagrancia ocho víctimas mujeres, todas ellas mexicanas y fueron detenidos los siete probables responsables, que fueron puestos a disposición del Ministerio Público capitalino por la posible comisión del delito de trata en su modalidad de explotación sexual por prostitución.

La mecánica de explotación consistía en que las víctimas realizaban bailes eróticos dejándose tocar el cuerpo en las mesas con el cliente, por lo que se les pagaba diversas cantidades de dinero y quedó establecido que si las víctimas llegaban tarde no se les pagaba el día, pero aun así tenían que trabajar.

Además, el Ministerio Público corroboró que las víctimas eran obligadas a ingerir bebidas embriagantes junto con los clientes, situación que era remunerada por los empleados del lugar.

Agregó que los meseros llevaban el control de los servicios, de las copas que consumían los clientes y si la mujer ejercía el sexo-servicio, eran obligadas a entregar 60 por ciento del costo al propietario del establecimiento.