Omitieron probar desgaste de rieles

El Proyecto Metro solo sometió las vías de la Línea 12 a diversos tests de tensión, dureza y caída, se señala en un documento.
De las 20 estaciones de la Línea Dorada, solo operan nueve.
De las 20 estaciones de la Línea Dorada, solo operan nueve. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

Los rieles de los 60 kilómetros de vía de la Línea 12 del Metro no fueron sometidos por el Proyecto Metro a pruebas de calidad por desgaste ondulatorio, sino que se realizaron hasta el 8 de octubre de 2012, cuando ya se habían detectado los daños en las curvas 1, 11, 12, y 22.

Esas ondulaciones prematuras excesivas generaron la sustitución de 900 metros de riel antes de que se inaugurara la línea, pero con el problema detectado durante los recorridos de familiarización.

Además, los rieles no resistieron algunos esfuerzos y presentaron movimientos transversales y desgastes anormales, causas que obligaron al gobierno capitalino primero a bajar la velocidad de servicio y después a la suspensión en 11 de las 20 estaciones de la Línea Dorada, como consta en diversos dictámenes a los que se tuvo acceso como el realizado por el consorcio ILF.

El Gobierno del Distrito Federal puede hacer efectiva una garantía para que, sin costo, se sustituyan las 4 mil 618 toneladas de riel que se ocuparon para la vía de la Línea 12 por defectos de desgaste ondulatorio.

“Los rieles serán garantizados por el proveedor durante cinco años contra todo defecto imputable a la fabricación y no detectado durante la recepción en la planta”, se indica en el manual sobre las especificaciones técnicas para suministro de rieles de acero no tratado calibre 115 RE de la Línea 12, al que tuvo acceso MILENIO.

“Esta plaza expira el 31 de diciembre del sexto año, contando a partir del año de fabricación marcado en el relieve en el alma de los rieles (2009)”.

Los rieles para la Línea 12 del Metro fueron sometidos solo a pruebas de tensión, dureza y caída, pero no de calidad por desgaste ondulatorio.

En las pruebas que se hicieron en las fábricas de los dos proveedores Corus Rail France y Acerlor-Mittal, no se incluyó un test ante ondulaciones, que aparecieron y tuvieron un avance excesivo.

Según el Análisis de Calidad de Rieles de la Línea 12, que se realizó a petición del Proyecto Metro se sometieron a pruebas en Inglaterra, Francia, España y en Polonia se hicieron ensayos con el contra-riel.

En la fábrica de Corus Rail France en Hayange, Francia, se hicieron 36 pruebas en tres rubros, principalmente tensión, dureza y resistencia por caída, a mil 618 toneladas de riel.

Dentro del resultado de la Inspección de rieles, que hizo el PMDF en octubre de 2009, se pidió un test para evitar ondulaciones.

La materia prima de esos rieles se hizo con mil 200 toneladas de acero proveniente de Sunthorpe, Inglaterra.

En la fábrica de Arcelor-Mittla en Gijón, España, se hicieron pruebas a 3 mil toneladas de riel en laboratorio, tensión, caída y material, sin tomar en cuenta el desgaste ondulatorio. Mientras que en la fábrica de Arcelor Mittal en Huta Krolewska, Polonia, se realizaron pruebas de calidad, que fueron avaladas por el PMDF, a 284 toneladas de contra-riel, elemento que presentó problemas.

En el análisis de las fallas y recomendaciones de rehabilitación de la Línea 12, que realizó la empresa francesa Systra, se indica que hay defectos en el contra-riel. En sus recomendaciones pidió ajustar el contra-riel para que no sea activo.

El Metro empleó su laboratorio de mecánica-metalúrgica para hacer los primeros estudios del desgaste ondulatorio, y los realizó el 8 de octubre de 2012, a 22 días de la puesta en marcha de la Línea 12.

Los primeros resultados indican que se detectó huella de desgaste “generada en la superficie del hongo del riel y un desgaste anormal, debido al efecto de la ondulación”.

En diciembre de 2013 volvió a hacer las pruebas y el riel de la Línea 12 continuaba presentando ondulaciones, sobre todo en el tramo de curvas.

Para el 12 de febrero de 2014,  en ese laboratorio se realizó un nuevo análisis y continuaban el desgaste y las ondulaciones generadas en la superficie del hongo del riel.

El consocio ILF, que certificó la operación de la Línea 12, advirtió que sobre el problema de los rieles y en uno de sus dictámenes que entregó al GDF recomendó monitorear los rieles e incluirlos dentro del plan de mantenimiento, con el fin de que se realice la liberación de los esfuerzos cuando sea necesario.

“Cabe indicar que un punto que incide directamente en la seguridad y que evita un descarrilamiento es mantener la vía en la tensión especificada”.

EN SEIS MESES PUEDE REABRIR, AFIRMA MANCERA

El Gobierno del Distrito Federal aceptó la máquina reperfiladora, proveniente de Italia, traída por el consorcio constructor y que hoy comenzará los trabajos de reparación en el tramo afectado.

Mancera aseguró que en menos de seis meses se podrían reabrir las 11 estaciones cerradas.

Explicó que esto se debe a que ya se comenzaron los trabajos de rehabilitación de la también llamada Línea Dorada, así como el reperfilado de la vía a cargo del consorcio constructor.

Indicó que para la administración local es una prioridad la seguridad y celeridad de los trabajos.  Mencionó que de acuerdo al reporte entregado por la Secretaría de Obras y Servicios Urbanos, se está realizando un levantamiento de desgaste vertical con un avance de mil 600 metros, además de levantamiento de rugosidad de avance de 2 mil 600 metros y levantamiento longitudinal de 2 mil 700 metros con un acumulado de 10 mil metros.  


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