ALDF: el cambio de micros, una deuda con la población

El presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Ciudad de México en la ALDF, Iván Texta, dijo que en 10 años han muerto más 100 personas en percances por microbuses.
Se prevé que en 2018 desaparezcan todos los microbuses de la Ciudad de México.
(Cuartoscuro)

Ciudad de México

El cambio de microbuses es una deuda con la ciudadanía, porque en los últimos 10 años han muerto más 100 personas en percances originados por esas unidades viejas y obsoletas, señaló el presidente de la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Ciudad de México en la ALDF, Iván Texta.

"Se trata de una deuda pendiente con la sociedad, a fin de garantizar mayor orden en el transporte público y evitar la contaminación", afirmó el legislador perredista.

"La sustitución de microbuses por unidades menos contaminantes anunciada por el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, representa un parteaguas en la estrategia para armonizar la movilidad con el cuidado del medio ambiente y garantizar un transporte sustentable"

Texta reconoció el compromiso del Ejecutivo local con la salud de los capitalinos, ya que la sustitución de este medio de transporte era una deuda pendiente con la sociedad para dar mayor orden a la movilidad en la capital del país.

"Una ciudad de vanguardia no requiere sólo palabras con fines políticos, sino acciones concretas como la anunciada por el Jefe de Gobierno, para que esta semana inicie la destrucción de entre 700 y mil microbuses, como parte del programa de sustitución y chatarrización de unidades; hecho que respaldamos y por el que nos congratulamos, pues sienta las bases de una política pública a largo plazo que permite atender un reclamo añejo de la sociedad", manifestó el asambleísta.

Señaló que para lograr que una estrategia gubernamental sea efectiva es necesario cerrar todas las puertas a la impunidad, de ahí que la determinación de destruir las unidades para evitar que se vendan y circulen en otras entidades da certeza al proyecto. Pidió a las autoridades aplicar las mismas acciones para las 3 mil unidades que serán retiradas este año, las 5 mil de 2017 y las 6 mil en 2018, hasta llegar a las 20 mil anunciadas en el programa publicado en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México.

Aseguró que la intervención del gobierno para el cambio de los microbuses por un autobús o un vehículo eléctrico con tecnología que reduce hasta 90% la emisión de contaminantes, la disminución del número de unidades para que haya menos tráfico y se eviten accidentes de tránsito, así como la ampliación de las líneas del Metrobús, son hechos que colocan a la ciudad a la altura de las demandas ciudadanas de las urbes más grandes del mundo y un modelo a seguir en otras entidades.

Recordó que ha presentado propuesta legislativas con miras a reducir la contaminación ambiental y propiciar un entorno favorable para los habitantes de la Ciudad de México, mediante el uso de energías limpias y renovables en el transporte y otras actividades, en las que incluso propuso otorgar estímulos fiscales, financieros y administrativos a las personas físicas y morales que privilegien el uso de energías alternativas.

Por ello, calificó como atinada la entrega de bonos de 100 mil pesos que otorga la Secretaría de Movilidad (Semovi) a los concesionarios como parte del programa de chatarrización, a fin de que puedan adquirir nuevas unidades.

Texta Solís solicitó al Jefe de Gobierno y a las autoridades involucradas en el tema no bajar la guardia, con el propósito de cumplir la norma que prohíbe la entrega de nuevas concesiones para microbuses contaminantes y así garantizar que únicamente circulen unidades ecológicamente sustentables.

"El programa para la transformación del modelo de prestación de servicio de transporte público, que incluye la prohibición de circular para los microbuses cuya vida útil está agotada, la capacitación integral a los operadores, así como un servicio ordenado, profesionalizado y limpio, asegurarán un transporte de calidad, accesible y confortable para las y los capitalinos, por lo que no debe haber marcha atrás en su ejecución", finalizó el diputado perredista.