Ex trabajadores de Mexicana exigen pago de fideicomiso

Ex empleados, jubilados y pensionados protestaron frente al Palacio de Justicia Federal, porque dijeron haber recibido solo 76 millones de pesos de un fideicomiso de 3 mil millones.

Ciudad de México

Ex trabajadores, jubilados y pensionados de Mexicana de Aviación se manifestaron afuera del Palacio de Justicia Federal, a espaldas de la Cámara de Diputados, donde exigieron se haga valer el amparo que interpusieron en noviembre de 2014 por violación de sus derechos humanos, el cual les fue otorgado y se encuentra radicado en el Segundo Tribunal del Primer Circuito en materia del trabajo.

En entrevista para MILENIO, Fausto Guerrero, presidente de la agrupación de jubilados, pensionados y ex trabajadores de Mexicana de Aviación, informó que del fideicomiso con el que contaban solamente han recibido 76 millones, de un total de 3 mil millones, lo que es insuficiente para el tiempo que laboraron, ya que no se están respetando jubilaciones ni pensiones.

Los inconformes acudieron a esta instancia federal para solicitar les sean pagados los fideicomisos en 100 por ciento y que el juez en turno dictamine que el gobierno federal tiene que cumplir con los derechos de los trabajadores.

A su llegada a este recinto, los aproximadamente 100 integrantes de la agrupación colocaron mantas en la reja de la entrada principal así como una cruz donde Víctor González, jubilado de la aerolínea, se crucificó de manera simbólica mientras los manifestantes gritaban consignas en contra del gobierno federal.

Después de dos horas, fue recibida una comisión integrada por nueve personas, entre las que se encontraba Crescencio Morales, líder de El Barzón Popular y dirigente de la agrupación de jubilados, pensionados y ex trabajadores.

Los manifestantes expresaron que no van a ceder a promesas falsas y advirtieron que de no tener respuestas favorables y contundentes, prevén cerrar al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México la próxima semana, según Fausto Guerrero.

En su momento, Víctor González sacó una pistola de utilería y simbólicamente se la puso en la sien para simular un suicidio. Dijo que varios de sus compañeros han muerto en la lucha de obtener el dinero que por ley les corresponde, por haber laborado más de 30 años en esa línea área.

Por dos horas, el acceso a los trabajadores del palacio de justicia estuvo interrumpido por la toma de la puerta principal de este recinto.