Prefieren no pagar el pesero y subir gratis al Metro

Magdalena viajó gratis en el Metro, debido a la contingencia ambiental, pero tuvo que esperar hasta el tercer convoy para abordarlo por el aumento de pasajeros.
El Metro ha dejado de recibir entre 2.5 y 3 millones de pesos.
El Metro ha dejado de recibir entre 2.5 y 3 millones de pesos. (Jesús Badillo)

Ciudad de México

"Preferimos no pagar el pesero y subir gratis al Metro", dice Magdalena, de 40 años, mientras sostiene su desayuno en la mano y ve salir a la gente que se empuja cuando sale del convoy que llegó a la estación Balderas de la Línea 1.

El hombre que la acompaña se voltea y deja que la mujer hable: "le estaba diciendo a él que el Metro es gratis, pero nos tuvimos que esperar al tercero. Está bien pesado".

Desde hace dos días, el servicio del Sistema de Transporte Colectivo Metro es gratis debido a la contingencia ambiental, por lo que ha dejado de recibir 22 millones de pesos hasta hoy.

En la estación Pantitlán, de la Línea 1, trabajadores del Metro bloquean el paso con una reja y dejan que se junte la gente; cuando la abren, los pasajeros dan pequeños pasos para no pisar al de adelante o empujar al que tienen a los lados. Para llegar al Andén hay que bajar unas escaleras. Desde ahí los usuarios se ven pegados hombro con hombro esperando el convoy.

En cuanto llega el tren, los pasajeros calculan en dónde quedará la puerta, se acercan a ella y una vez que abre la gente se empuja para ganar un asiento. Hombres que corren y avientan para ganar los lugares exclusivos para embarazadas, ancianos o personas con capacidades diferentes. Hay personas que creen haber alcanzado un lugar, pero cuando se inclinan lo hacen sobre las piernas de alguien más.

Adentro del vagón que va de Juárez a Balderas, de la Línea 3, una señora pregunta a las personas que están delante de ella si van a bajar en la siguiente estación. Viene desde Indios Verdes y asegura que "hay más gente desde que es gratis".

Liliana Vidal Reséndiz, de 19 años, ve su celular mientras recarga su espalda en una pared de la estación Balderas. Es su primer viaje de los cuatro que hace durante el día. "Ayer estaba vacío como a las 7 de la mañana, pero hoy sí me costó trabajo subir al vagón".

Según el Sistema de Transporte Colectivo Metro, todos los días hay 5.5 millones de pasajeros en las 12 líneas y ayer registró 15 por ciento más de afluencia.

"Viene hasta el tope", dice un señor con el celular en la mano con la esperanza de que su patrón le vuelva a marcar, llamada por la que se bajó del vagón en el que venía. "Está igual que siempre, de lleno y con mal servicio".

"¿Qué cuál es mi nombre? No, ¿pa' qué? Mejor ponle que el Metro sólo sirvió pa' dos cosas: "pa' nada y pa' chingar", comentó el hombre de 61 años.

Por lo pronto, mientras no pase la contingencia ambiental, los servicios del Metro, el Metrobús, el Trolebús, el Tren Ligero y el Red de Transporte de Pasajeros (RTP) seguirán siendo gratis.