El Metro aprobó los trenes que dañan las vías: informe

Se realizaron pruebas de comparación, movimientos e inscripción.
Trabajadores realizan medición de los rieles.
Trabajadores realizan medición de los rieles. (Especial)

Ciudad de México

Las ruedas y el ancho de bogies de los trenes españoles FE 10 de la Línea 12 del Metro, que ahora las autoridades buscan modificar porque generan un daño a las vías, fueron aprobados por el Sistema de Transporte Colectivo Metro desde 2010, de acuerdo con la minuta que realizaron el STC y la empresa CAF.

De acuerdo con el documento, del cual MILENIO tiene copia, esos elementos se hicieron con cálculos proporcionados por el Metro.

Además, se sometieron a pruebas de seguridad, simulación, comparación, movimientos e inscripción, de acuerdo con el Informe de Seguridad frente al descarrilamiento que realizó CAF y que entregó al STC-Metro.

Sin embargo, según la empresa francesa Systra, que fue contratada por el GDF para hacer el diagnóstico de las fallas y proyecto ejecutivo de la rehabilitación, los trenes férreos son de los principales causantes del daño generado entre la rueda y el riel, que provocó la suspensión de los tramos superficial y elevado de la Línea 12, desde el pasado 12 de marzo de 2014.

A esa opinión de Systra, se sumó la de la empresa TüV-Rheinland, que certificará la rehabilitación, y como lo dio a conocer MILENIO, pidió la sustitución de los trenes, para que la Línea 12 pueda operar con seguridad.

En el contrato de Prestación de Servicios a Largo Plazo para poner a disposición del STC un lote de 30 trenes nuevos de rodadura férrea para la Línea 12 sin necesidad de una resolución judicial o arbitral, el GDF dar por concluida la relación con la empresa CAF, en caso de que no subsane las deficiencias que le piden para que los convoyes operen con seguridad.

De acuerdo con la recomendación de la empresa Systra y la empresa española Comsa-emite, se encargarán primero de hacer marcas en los rieles cada 10 metros para determinar los puntos que serán sustituidos. En total se prevé cambiar 32 kilómetros de riel.

Como parte de los primeros trabajos de rehabilitación, se realizarán mediciones de geolocalización en los rieles para definir la altura del peralte y el ancho de las vías donde se deberán colocar cada una de las nuevas piezas.

"Las mediciones permitirán generar marcas o pantallas sobre las vías, con lo que se asegura que la posición de las mismos no varíe y sirvan de referencia para cualquier tipo de intervención futura como mantenimiento o liberación de esfuerzos", indicó la Secretaría de Obras.

También se llevará a cabo el retiro de balastro y las correcciones geométricas de soldaduras aluminotérmicas para evitar que durante su trayecto, los trenes sufran movimientos oscilatorios.