REPORTAJE | POR FERNANDA MORALES/ @FERINANDIS

Mentalidad de la sociedad, 'enemiga' de invidentes

El Comité Internacional Pro Ciegos cuenta con una de las bibliotecas en braille más grande de AL.

La presidenta del Comité Internacional Pro Ciegos, Susana Portales, afirmó que los frenos con los que se encuentra una persona que no ve van desde el trabajo, la movilidad en la calle e incluso en la misma familia.

Ciudad de México

A lo largo de las calles se encuentran vendedores ambulantes, hoyos, coladeras y banquetas con carros estacionados, los cuales al verlos se pueden esquivar, sin embargo, no todas las personas en la ciudad de México pueden hacerlo. Las personas con discapacidad visual tienen que lidiar con ello día con día.

Sin embargo el 'enemigo' de las personas con ceguera, enfermedad que afecta a 39 millones de personas en el mundo, de acuerdo con un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2012, no son los obstáculos en la calle, sino la misma sociedad.

"Si ves a una persona con discapacidad no te acercas y le dices: buenas tardes, ¿le puedo ayudar?; y las personas que tratan de hacerlo los espantan porque nada más llegan, los agarran del brazo y los quieren cruzar la calle. No tenemos una conciencia social, no tenemos una educación de cómo tratar a una persona con discapacidad ", afirma Susana Portales, presidenta del Comité Internacional Pro Ciegos.

Los frenos con los que se encuentra una persona que no ve son muchos, desde el trabajo, la movilidad en la calle e incluso en la misma familia, ya que ésta trata de sobreproteger o bien de hacer las cosas por la persona con discapacidad visual, al creer que no es capaz de hacerlas.

Otra dificultad con la que se enfrenta, es la accesibilidad para obtener un perro guía, ya que en México "si una persona con ceguera va a un restaurant, le dicen que no puede entrar porque tiene un perro; hay farmacias que tienen el letrero de que se autoriza la entrada con perro guía pero con bozal", menciona Susana. Además los precios son muy altos.

Sin embargo, existen instituciones como el Comité Internacional Pro Ciegos que brindan atención especializada y talleres a personas que perdieron la vista para que puedan reintegrarse a la vida laboral y realizar las labores en el hogar.

"Tenemos gente trabajando en varias instituciones, en varias empresas. La mitad de nuestros trabajadores son personas con discapacidad visual", asevera Susana.

El Comité Internacional Pro Ciegos comenzó en 1959,  luego de que se formó la primera imprenta braille en México, no obstante fue hasta varios años después que comenzaron a ofrecer rehabilitación.

A lo largo de los casi 55 años de trayectoria, sus servicios fueron creciendo, en la actualidad ofrecen rehabilitación integral, educación a través del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y actividades alternas a personas desde los 18 hasta los 94 años.

Una oportunidad para 'volar' solo

La duración de la rehabilitación integral de las personas con discapacidad visual puede variar, sin embargo tiene un mismo fin, regresar a las personas a la vida laboral e independiente social de forma productiva.

Para ello, el Comité Internacional Pro Ciegos cuenta con lectura en braille, matemáticas a través del ábaco, orientación y movilidad, actividades de la vida diaria, escritura en negro, terapias grupales y psicomotricidad.

Además, cuenta con talleres de sensibilización a la familia para "poder decirles que si nosotros les enseñamos a conducirse con un bastón en la calle, donde hay un bache, donde hay un coche estacionado o el vendedor ambulante, ellos sepan sortear eso", menciona Susana.

Asimismo, una persona con discapacidad visual puede no sólo conducirse sola al salir a la calle, sino también regresar a la vida laboral, esto a través de talleres que tienen como fin la elaboración de productos.

Entre esos talleres se encuentran el de la fabricación de galletería, panadería, el de masoterapia, o incluso el de computación, donde a través de un software, pueden manejar el paquete de Office o incluso redes sociales y navegar por Internet.

No todo es preparación, también existen clases de ocio para que se distraigan y aprendan a tocar un instrumento, a cocinar o incluso a poner a prueba su imaginación en el taller de creación literaria, o bien, a mejorar sus artes culinarios en la cocina o incluso a relajarse a través de clases de yoga.

Actualmente cuenta con 238 alumnos que asisten a los talleres, impartidos por los 22 empleados del Comité, de los cuales la mitad son personas con discapacidad visual.

Una de las bibliotecas en braille más grandes de AL

El Comité Internacional Pro Ciegos cuenta con una de las bibliotecas en braille más grandes de América Latina, tiene siete mil ejemplares, además de audio libros y libros digitalizados.

Los primeros ejemplares fueron hechos en la imprenta que formó el Comité a partir de 1959, de ahí se siguió con el área digitalizada de diferentes libros, y se han ido sumando donaciones gubernamentales, de instituciones, o de familiares de alumnos que fallecieron.

Los temas abarcan desde literatura universal, literatura mexicana, cuentos, religión, didácticos, psicológicos, legales y reglamentaciones, entre otros.

Asimismo, la biblioteca cuenta con revistas en inglés y portugués, así como con un escáner que lee el libro a las personas con discapacidad.

La biblioteca resguarda en su interior dos exposiciones fotográficas, con imágenes tomadas por los pacientes del Comité.

El Comité Internacional Pro Ciegos se localiza en Dr. Mariano Azuela 218, colonia Santa María La Ribera, en la delegación Cuauhtémoc de la Ciudad de México.