María Laura Medina de Salinas, una empresaria muy tapatía

La esposa del dueño de Grupo Salinas nos cuenta sobre su pasión por el diseño de interiores, su incursión en el mundo de la moda, pero sobre todo el amor que tiene por Guadalajara.
La pasión de María Laura por el diseño interior está presente desde chiquita
La pasión de María Laura por el diseño interior está presente desde chiquita (Álvaro Bayardo)

Guadalajara

Quizá por ser el pilón de una familia de siete hermanos, María Laura jamás se ha estado quieta. Siempre está buscando y emprendiendo. Desde el año 1994, que se va vivir a México y comienza a trabajar en Televisión Azteca; nunca ha dejado de trabajar.

Su pasión por el diseño interior está presente desde chiquita, consumidora voraz de revistas de decoración, estudió diseño de interiores, pero es hasta que da con la tienda tapatía Esencial, donde descubre marcas y diseños que no había encontrado ni siquiera en sus múltiples visitas a las mejores tiendas de interiores del mundo; decide asociarse con esta para llevársela a la Ciudad de México, hasta que años después compra la totalidad de la tienda la cual amplía con más marcas como B&B Italia y Maxalto. La decisión de convertirse en la única dueña de Esencial se da al mismo tiempo que sabe que está embarazada de sus hijos cuates, por lo que le tiene un especial cariño a esta empresa.

Nos cuenta orgullosa que en el showroom de Esencial en el DF, además de venderse la ropa de BNG y las marcas de muebles y accesorios, también hay diferentes elementos destinados para un estilo de vida, y que van desde productos para el cuidado del pelo, hasta una vajilla especialmente diseñada por José Noé Suro, curiosamente esto comparte un mismo origen: son productos netamente tapatios.

Otro elemento tapatío es el tradicional equipo de futbol Atlas, adquirido recientemente por Grupo Salinas, por el cual están apostando y del que se siente muy orgullosa y más ahora que durante el mes de octubre, el equipo jugará con una playera rosinegra, en apoyo al mes de la lucha contra el cáncer de mama, además de que se va a vender la playera para mujer de las cuales un porcentaje de las ventas irán directamente a Cruz Rosa Guadalajara, fundación de la cual María Laura se siente especialmente unida por ser gran amiga de una de sus fundadoras, Alejandra Camarasa.

María Laura, por su propio trabajo, además de ser esposa de uno de los más grandes empresarios del país como es Ricardo Salinas Pliego, se la pasa viajando por el mundo; sin embargo, siempre quiere volver a los lugares que frecuentaba de niña con su familia, como Chapala o Tapalpa, o al centro de la ciudad y comer lonches de pierna, tortas ahogadas, camote del cerro, tequila y nieve de garrafa. Añora el olor de la tierra mojada, pues le recuerda a su casa de niña, en Guadalajara.

A sus hijos les inculca el valor de la familia, por ello constantemente viene con sus tres niños, Ricardo de 11 años, y los cuates Mariano y Cristóbal de cinco, a ver a sus abuelos y tios, y a convivir con sus primos, aunque sin duda alguna, de lo que más extraña son las reuniones de los miércoles con su grupo de amigas, el cual se junta ininterrumpidamente desde hace más de 20 años.