Locatarios del Contadero piden acelerar obras

Los comerciantes fueron instalados en un tianguis provisional, pero señalan que sus ventas disminuyeron considerablemente; el incidente en la clínica materno-infantil los dejó en la incertidumbre, ...
Negocios y pasillos del centro de abasto tras el estallido.
Negocios y pasillos del centro de abasto tras el estallido. (Nelly Salas)

Ciudad de México

A más de un mes de la explosión en el Hospital Materno Infantil Cuajimalpa, el aledaño mercado El Contadero continúa con escombros, debido a que los peritajes no han concluido, por lo que los locatarios demandan que se aceleren los trabajos para reinstalarse en sus locales.

De acuerdo con Sonia Granados Rico, presidenta de los locatarios del mercado, una de las propuestas del gobierno capitalino y la delegación Cuajimalpa es demoler el inmueble para que el nuevo hospital se amplíe y los locales en lo que era el estacionamiento del hospital.

"Hay varias propuestas, pero queremos que le echen ganas a nuestro mercado porque ya queremos estar adentro los 78 locatarios, pues estamos en la calle", señaló la representante.

En tanto, los comerciantes siguen padeciendo la falta de ingresos y apenas esta semana iniciaron los trámites para beneficiarse con el seguro de desempleo que les ofrece el gobierno de la ciudad.

"Aunque hace una semana reiniciamos actividades en el estacionamiento del mercado, las ventas no ascienden ni a la tercera parte de lo que originalmente comercializabamos", indicó.

Habilitan instalaciones, pero no tienen ventas

Bajo una carpa blanca colocada en el estacionamiento del Mercado Contadero, los locatarios afectados por la explosión de Hospital Materno Infantil instalaron sus negocios de manera provisional hace una semana.

Los marchantes caminan entre verdulerías, cocinas, tiendas de abarrotes, carnicerías, pollerías, cerrajería y un taller de aluminio y vidrio.

No obstante, la clientela no ha respondido como esperaban, situación que se agrava porque durante un mes se quedaron sin fuente de ingresos.

La señora María Refugio de la Torre Zapata es una de las más afectadas; el local donde desde hace 13 años vendía materias primas, semillas y artículos desechables quedó bajo los escombros y no pudo rescatar nada.

"No quiero hacer un cálculo, pero perdí bastante; mis vitrinas, refrigerador, una televisión, el microondas, todos los estantes y toda la mercancía. Vendía materias primas. Por ejemplo, las nueces, almendras y la grenetina son productos que cuestan 200 pesos el kilo. Además de chocolates, artículos para repostería, jarabes y desechables."

La hija de Refugio, propietaria de una cremería justo al lado del local de su mamá, solo pudo salvar la báscula y la rebanadora. Su mercancía perecedera tuvo que ser desechada.

"Al día vendía como 800 o mil pesos y cuando había poca venta unos 600, pero el viernes pasado solo saqué 30 pesos. Las bajas ventas son parejas, pues mi hija vendía en una excelente jornada hasta 2 mil pesos y ahorita apenas raya los 300 pesos", lamentó María Refugio.

Esta semana, personal de la Secretaría del Trabajo local instaló un módulo para que tramiten su apoyo de más de 2 mil pesos mensuales.