Los puntos que inmovilizan al DF

Alejandro Luna, líder de transportistas de la Ciudad de México, analiza los principales puntos conflictivos de transporte y vialidad, y aporta posibles soluciones.

Ciudad de México

El problema de transporte en la ciudad va más allá de la falta de un servicio seguro y confiable, los tiempos de traslado afectan la calidad de vida de todos los capitalinos y para Alejandro Luna, líder del Grupo de Movilidad de Vanguardia, el punto nodal es la falta de planeación.

"El problema general es que no está bien planeada la ciudad, ya que creció de manera desordenada y como no es posible demoler las casas, las avenidas y los corredores se han ido adaptando", dice.

Para el dirigente de los transportistas de la Ciudad de México, la saturación de rutas, especialmente en las zonas limítrofes con el Estado de México, también responde a la ausencia de un órgano metropolitano que regule el transporte.

En las zonas como Avenida Central, Zaragoza o Vallejo, se tiene un problema con las diferentes rutas que con ese órgano se podrían regular, en términos operacionales, y homologar en la parte económica, es decir, terminar con la disparidad de tarifas que existen entre una entidad y otra.

"No es tan sencillo porque se tendría que legislar entre las dos cámaras legislativas locales, pero sería una solución importante. Hace diez años se intentó con la Comisión Metropolitana de Transporte y Vialidad (Cometravi), pero como no tenían instrumentos normativos jurídicos para llevarlo a cabo, solo podía emitir recomendaciones. Es necesario y urgente el ordenamiento del transporte."

En avenidas como Zaragoza, donde se mezclan rutas del DF y el Estado de México, existe un problema de disparidad y anarquía, ya que el mismo Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal se ve limitado al momento de sancionar a las unidades que circulan sin concesión o ingresando a los carriles centrales.

Para Luna, la centralización de poderes en la ciudad impacta en la movilidad y considera que la salida de las secretarías federales hacia los estados colindantes podría ayudar a despresurizar las vialidades de la ciudad.

"Quiero pensar que los próximos urbanistas van a recomendar que se salgan las secretarías; por ejemplo, Marina que se vaya a Veracruz, es decir, sacarlas y repartirlas en los estados cercanos, como Querétaro. Eso despresurizaría a la ciudad. Incluso las mismas empresas podrían salir, Querétaro da muchas facilidades para que las empresas migren."

Finalmente, la creación de un sistema integral de transporte, un plan maestro con la infraestructura de qué es lo que se quiere y las interconexiones que deben existir entre un medio de transporte y otro son las medidas más urgentes que debe considerar el gobierno capitalino.

"Con la Ley de Movilidad se tiene un gran avance pero todavía se deben crear los corredores para las rutas, que surjan del plan maestro", dice.

Con esa primera acción se podría definir el aforo de los corredores y la cantidad de unidades qué necesitan, con lo que también se podría coadyuvar a sacar las unidades chatarra.

Sin embargo, la ciudad tiene zonas que por sus características propias representan una movilidad complicada.

Los accesos a la ciudad

Tlalpan

Es el ingreso de la carretera México- Cuernavaca. Como vía rápida, Tlalpan tiene al menos una década que no funciona, pues no se da abasto con el aforo vehicular, a pesar de que allí está la conexión con el Metro.

"Esto es porque la gente se ha salido a vivir a la periferia y utiliza el área conurbada como dormitorio, pero toda su actividad la hace aquí. No es tan fácil desincentivar el uso del vehículo", afirma.

Para Luna, Tlalpan debería convertirse en un corredor con una situación organizada para trasladar al usuario y para ello debe instaurarse un corredor que lleve de Taxqueña al Centro Histórico, conjuntando a las dos rutas que circulan sobre la avenida.

"Al dar orden cambiaría la frecuencia de paso de los automotores y mitigaría la afluencia del Metro, lo que ayudaría al usuario porque le daría más alternativas de movilidad", dice.

Calzada Ignacio Zaragoza

Es la entrada de la autopista México-Puebla, donde se encuentra una de las zonas más densamente pobladas, Iztapalapa, en colindancia con municipios del área metropolitana como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ixtapaluca y Los Reyes.

Sobre Zaragoza transitan cuatro rutas del DF y al menos unas 15 del Estado de México, algunas sin concesión. Debido a que llegan a diferentes puntos –las estaciones del Metro Candelaria, Aeropuerto, Gómez Farías, Zaragoza y Pantitlán- generan caos a lo largo de toda la vialidad.

La solución actual que encuentra Alejandro Luna es limitar el acceso de las rutas que vienen de los municipios mexiquenses a la altura de El Salafo, que es donde comienza la avenida.

"Allí incluso existe un espacio que podría habilitarse como paradero. Así se podría despresurizar la ruta y se trabajaría en conjunto con la Línea A del Metro".

Constituyentes

"Si alguien me hubiera dicho hace 25 años que en Santa Fe habría un boom, no le hubiera creído. El problema fue que la zona creció de manera desordenada y ya después se tuvieron que hacer las vialidades, como el Paso de los Poetas, pero fue a contracorriente", afirma.

La salida que lleva hacia la autopista México-Toluca, el ingreso a la zona de Santa Fe y algunas partes de Cuajimalpa, se ven afectadas por la cantidad de vehículos que requieren circular por la zona, donde las vialidades no responden a la demanda.

Aunque se dio un primer paso con la Supervía Poniente, el problema de saturación que provoca el ingreso de la gente de la zona conurbada podría encontrar solución con el Tren México-Toluca, proyecto en el que actualmente trabajan los gobiernos locales con la Federación.

"Sería de mucha ayuda para toda la zona poniente, porque todas las personas que trabajan en la zona industrial entre el DF y Toluca podrían moverse eficazmente, allí lo que se necesita son unidades de traslado."

Luna considera que la integración de ese tren de cercanías con la estación Observatorio del Metro coadyuva a crear una verdadera red de transporte dentro de la ciudad y el área conurbada.

Indios Verdes

La autopista México-Pachuca tiene mayor amplitud que Insurgentes, por ello, se convierte en un embudo. En horas pico el avance es lento, en la ya de por sí saturada avenida.

Luna considera que los problemas, debido a la infraestructura de la zona, tendrán que limitarse a ordenar las rutas que ingresan al paradero.

"Llegando allí se presentan varias opciones para los viajeros. Está el Metrobús y el Metro", dice.

Vallejo

La avenida recibe toda la carga vehicular y de transporte procedente de la autopista México-Querétaro, que a su vez, se nutre de los automotores procedentes de San Luis Potosí, Guanajuato, Zacatecas, etcétera.

El hecho de que esté el Metrobús, reduce la velocidad de avance. "Esta zona sigue saturada, el Metrobús debería ayudar a desincentivar el uso del automóvil, pero a su vez está saturado ese mismo medio”.

Luna piensa que la única solución que tiene el tránsito en la avenida es continuar con la regulación de horarios para los vehículos de carga e incentivar el uso del Metrobús, para reducir el aforo vehicular.

Las zonas complejas

Estos lugares enfrentan problemas de movilidad por su naturaleza económica, política o social.

Polanco

Las vialidades de esa zona se saturan en horas pico; por ello, se ha incentivado el uso de la bicicleta para las personas que trabajan y comen en la zona. Sin embargo, para lo que trabajan en el lugar pero viven en otro punto del DF, la solución se encamina a modernizar el transporte.

"Se debe considerar un tipo de unidad pequeña, para unos 20 pasajeros, además de modificar las paradas específicas. Allí podrían ser no por márgenes de distancia, sino a demanda".

Luna cree que esto debe realizarse acompañado de la creación de corredores específicos, "aunque la gente tenga que caminar un poquito".

Se trataría de un circuito que iría por Horacio hacia el poniente y sobre Masaryk hacia el oriente, además de uno sobre Ejército Nacional.

Iztapalapa

Existen zonas densamente pobladas, llenas de unidades habitacionales que tienen un mal trazo en sus calles, lo que las convierte en pequeños laberintos. En iztapalapa existen muchos desarrollos de ese tipo.

Luna cita el ejemplo de la colonia Quetzalcóatl, un predio invadido por paracaidistas que se convirtió luego en colonia. Allí la salida de los habitantes es densa y la solución sería instaurar rutas alimentadoras que deben llevar a otros puntos de la red.

"Bajan por la calle Benito Juárez y llegan a Metro Constitución, eso está bien, solo que hay que implementar unidades pequeñas, para 20 pasajeros".

Considera que una ampliación del Metrobús y un corredor que conecte de Periférico hasta  la Alameda Oriente, podrían lograr una interconexión eficaz.

Cuautepec

Es una zona que enfrenta problemas topográficos y sociales. Está densamente poblada y es riesgosa en cuanto a la vialidad, debido a la forma de las calles, las inclinaciones y lo mal planificadas. Y también representa un riesgo por la inseguridad que permea en sus calles.

Además, tiene el problema de taxis “piratas” que circulan por sus calles. Se trata de una zona habitacional, no comercial, por lo que la gente que sale de ella es para acudir a sus trabajos.

"La solución puede ser aumentar las unidades y rutas de RTP, debido al referente socioeconómico y geográfico del lugar", asegura Luna.

Xochimilco

El líder transportista considera que Xochilmilco tiene buenas opciones -Periférico, Miramontes, Tlalpan, prolongación División del Norte- además del Tren Ligero.

La solución para mejorar la entrada y salida del centro tiene que ver con la instauración de los corredores sobre Tlalpan, que le permitan conectarse con el Centro Histórico.

Las rutas saldrían del centro de Xochimilco a Taxqueña y otra de San Pedro Mártir, también a Taxqueña, para comunicarse con el Metro.

Además, debería existir un corredor Xochimilco-Tláhuac, que en conjunto con la Línea 12 del Metro daría movilidad suficiente a la zona.

Roma-Condesa

En esas colonias de la delegación Cuauhtémoc, no es problema de falta de vialidades, sino la saturación vehicular de éstas. Aunque las ciclovías han mejorado la movilidad en la zona, Luna considera que el problema son los visitantes que colapsan la zona.

"Está llena de restaurantes, bares, tiendas. Allí lo único que queda es racionalizar el uso de suelo, para que ya no siga creciendo la oferta comercial, de lo contrario más gente continuará llegando."