Ocho horas de pasajes bíblicos en Iztapalapa

Este año asistieron aproximadamente un millón y medio de personas; la jefa delegacional, Dione Anguiano, informó que comenzarán con los trámites ante la Unesco para que sea considerada Patrimonio ...

México

Este año la crucifixión del Cristo de Iztapalapa en el Cerro de la Estrella culminó sin lluvia y con aproximadamente un millón y medio de asistentes, quienes observaron los distintos pasajes bíblicos durante ocho horas.

La jornada comenzó a las nueve de la mañana en la Casa de los Ensayos, ubicada en la calle Aztecas, donde habitantes de los ocho barrios de la demarcación, visitantes y medios de comunicación se formaron durante tres horas con el objetivo de ver por escasos minutos al personaje de Jesús, quien fue encarcelado por los romanos la noche anterior.

Desde hace 73 años la casa de la señora Alicia Reyes Serrano, con 90 años de edad, es utilizada por los actores principales, y desde noviembre sirvió para ensayar las escenas más importantes de la 173 Representación de la Pasión de Cristo.

"La casa pertenecía a mi esposo y me encargó que siguiera con los preparativos de la Semana Santa. A todo aquel que viene se le ofrece un vaso con agua y se le trata de manera hospitalaria", expresó.

Las escenificaciones El Juicio, Los Azotes y La Coronación, realizadas en el Jardín Cuitláhuac, comenzaron con una hora de retraso y en medio de un intenso calor que quemaba la piel de los visitantes, principalmente menores de edad.

Mientras el Cristo de Iztapalapa era juzgado, dos personas resultaron lesionadas tras la caída de una columna en el escenario de la Macroplaza Cuitláhuac.

La fuerza del viento logró derribarla y aunque estaba elaborada principalmente de cartón y de madera ligera, provocó lesiones menores a María Luisa Reyes, de 42 años (familiar de uno de los actores), y a Everardo Martínez, de 41.

Este año Ariel Rodrigo Luna Estrella, de 18 años, y Bianebeeu Othadewi Madrid López, de 19, fueron seleccionados para interpretar los personajes de Jesús y María, y más de 4 mil actores participaron en los dos días.

Una manda

Hace cuatro años, el hermano de David Mendoza, uno de los nazarenos, falleció y entonces hizo una manda: pedir por su familia y alejarse de las "malas compañías".

"Mi hermano José murió por andar en la parranda y no quiero terminar igual y aquí estoy por mí, por mi familia", asegura.

Mientras revienta la última de sus tres ampollas que han lastimado su pie por el recorrido que ya suma más de cinco horas por los barrios iztapalapenses, David afirma que la muerte violenta de su hermano le hizo caer en cuenta de que "se corregía o se corregía".

"Me alejé de las drogas, de las malas compañías y por eso vengo a cumplir esa promesa; lo hago por mi hija que acaba de nacer", reflexiona el joven de 21 años.

Metros adelante, recargado en la pared, posando por un momento la cruz en el pavimento mientras bebe un poco de agua, está Julio, otro nazareno, quien con la ayuda de su padre recorre las calles de Iztapalapa.

"El año pasado no fue un buen año, hoy traigo la manda, es muy personal, cuestiones familiares gruesas, pero nada que con fe no se pueda solucionar", dice mientras vuelve a cargar entre sus hombros la pesada cruz de aproximadamente 80 kilos.

De vestimentas moradas, descalzos o con huaraches, los nazarenos caminaron por las calles de los ocho barrios. Hicieron parada donde pudieron y cuando su cuerpo ya no dio para más, aunque su fe y su deuda les decía que continuaran.

Durante el viacrucis del Jardín Cuitláhuac al Cerro de la Estrella, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, los romanos y medios de comunicación tuvieron algunos roces, ya que los policías endurecieron los retenes de seguridad impidiendo observar la crucifixión.

En conferencia de prensa, la jefa delegacional de Iztapalapa, Dione Anguiano, reportó saldo blanco durante el jueves y viernes santos.

Asimismo, detalló que más de 10 mil elementos de seguridad de diferentes corporaciones capitalinas apoyaron en las labores de tránsito y vigilancia.

Además, 4 mil 500 empleados fueron desplegados en zonas aledañas a la demarcación con el fin de apoyar a los visitantes.

La jefa delegacional anunció que trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Cultura y el Comité Organizador de Semana Santa para comenzar con los trámites ante la Unesco, para que la Representación de la Pasión de Cristo sea considerada Patrimonio Intangible de la Humanidad.

También informó que este año asistieron representantes de embajadores de Rusia, Austria, Georgia, Guatemala, Nicaragua, Jamaica, Bélgica, Perú, Brasil e India, entre otros.

En tanto, la Compañía Nacional de Teatro Clásico Felix Novohispano realizó la representación La Pasión de Cristo en el Zócalo capitalino con el fin de rescatar esta tradición del siglo XVI.

Francisco Hernández, director de la compañía, dijo que hace más de 400 años la representación era una tradición que se llevaba a cabo con la intención de evangelizar a la población.

Este año se cumplen 10 ediciones de la representación que se realiza alrededor de la plancha del Zócalo.