Consorcio constructor de L12 y Metro no llegan a un acuerdo

Pese a la intermediación que hizo la Contraloría General del DF, no hubo conciliación para realizar trabajos ejecutados pero no contratados, labores que tenían un monto de más de 4 mdp.
Hiram Almeida, titular de la Contraloría General del Distrito Federal
Hiram Almeida, titular de la Contraloría General del Distrito Federal (José Antonio Belmont)

Ciudad de México

Hiram Almeida, titular de la Contraloría General del Distrito Federal, reveló que no se alcanzó un acuerdo entre el Proyecto Metro y el consorcio constructor de la Línea 12 para realizar trabajos ejecutados pero no contratados, labores que tenían un monto de más de 4 mil 500 millones de pesos.

El funcionario capitalino explicó que a pesar de la intermediación que realizó no se logró un acuerdo para que se solucionara este conflicto referente a "prestaciones económicas y realizaciones de algunos trabajos y reconocimientos de los mismos".

"No hubo acuerdo conciliatorio y no existió resolución inherente al respecto, más que señalando por parte de la Contraloría que no hubo lugar a conciliación alguna.

"Del procedimiento conciliatorio que se llevó a cabo al interior de la Contraloría, no hubo posibilidad de realizar acuerdo alguno entre el consorcio y el Proyecto Metro, que eran las partes que habían requerido a la Contraloría la intervención para la intermediación y solución de este conflicto", puntualizó.

Al realizar su informe anual de labores en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Almeida se reservó revelar datos de la investigación y auditorías que desarrolla la Contraloría General del DF sobre servidores públicos por el conflicto de la llamada Línea Dorada, al argumentar que se debe tener confidencialidad.

"Hoy continuamos integrando las auditorías e investigaciones. No es factible ahondar mayormente en el tema por algunas restricciones de confidencialidad que existen al respecto para hacer precisiones en datos. Tenemos que privilegiar y acatar términos de ley", aseveró tras ser cuestionado por los asambleístas.