“El futuro del circo mexicano es negro”

La ley, error histórico; se borra “de un plumazo una tradición internacional”, señala Julio Revolledo.
Aseguran que el circo tradicional está enfocado al público familiar.
Aseguran que el circo tradicional está enfocado al público familiar. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

La Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos que prohíbe el uso de animales en circos, es un error histórico que terminará por desaparecer uno de los espectáculos más accesibles para un gran sector de la población, consideró Julio Revolledo, catedrático de la Universidad Mesoamericana de Puebla.

El historiador afirmó que los legisladores asestaron un duro golpe a este ámbito de las artes escénicas, cuya tradición es amplia en el país, por lo menos desde el siglo XIX.

Ejemplificó que en países donde se han aplicado leyes similares, la industria circense ha desaparecido dramáticamente.

“En el caso de Brasil y Argentina, hace 15 años sacaron leyes similares y lo único que hicieron fue destrozar al sector tradicional. Desaparecer los animales es como condenarlos a la muerte, no les queda otra alternativa y esos dos países han sido el ejemplo; 80 por ciento del circo brasileño ha desaparecido, más de 70 por ciento del argentino desapareció. Así que, el futuro del circo mexicano es negro”, afirmó.

Revolledo, quien ha documentado la historia del circo en México, argumentó que este espectáculo es un arte escénica enfocada a los niños, cuyo principal atractivo siempre han sido los animales.

En EU y Europa no existen restricciones, hay una regulación para la tenencia de animales


“Debemos entender que el circo tradicional está enfocado al público familiar, pero más a los niños. A ellos lo único que les interesa son los animales y los payasos, y disfrutan verlos de cerca en la pista. Cuando esto se prohíbe la gente simplemente deja de ir”, insistió.

El experto afirmó que el circo más próspero y con más historia en América Latina es el mexicano, y añadió que esta prohibición en el Distrito Federal podría tener, incluso, un impacto internacional.

“Ningún país tiene la cantidad de circos que nosotros tenemos. El circo divierte hasta el lugar más recóndito del país, pero además circulan desde Nueva York hasta Buenos Aires; por supuesto, en aquellos lugares donde los animales están permitidos. Estamos borrando de un plumazo una tradición internacional”, manifestó.

En Estados Unidos y Europa, dijo, no existen este tipo de restricciones, pero sí una regulación estricta para la tenencia de animales.

Refirió que el circo en Rusia ha desarrollado técnicas de entrenamiento efectivas y lejanas al maltrato, con base en el reflejo condicionado.

“A un animal no hay que martirizarlo. Tenemos que relacionarnos con el animal y cuando estamos hablando con bestias de 5 mil kilos, como un elefante, o un tigre, de 300 kilos, lo único que opera ahí son técnicas de entrenamiento depuradas como en Rusia. Sería bueno que los legisladores se tomaran el tiempo para revisarlas”, expresó.

El investigador reclamó que los legisladores no consultaran a los afectados.