Prevén sesgo político en el diseño de Constitución local

José Alberto Aguilar Iñárritu, consejero para la reforma política local, consideró que el equipo redactor de la propuesta constitucional no representa a las diferentes expresiones en esta ciudad.
José Alberto Aguilar Iñarritu, consejero para la reforma política de la Ciudad de México, consideró que en el equipo que redactará el proyecto de Constitución de la CdMx hay mayoría de personajes afines al PRD.
José Alberto Aguilar Iñarritu, consejero para la reforma política de la Ciudad de México, consideró que en el equipo que redactará el proyecto de Constitución de la CdMx hay mayoría de personajes afines al PRD. (Tomada de Facebook /jalberto54)

Ciudad de México

José Alberto Aguilar Iñárritu, consejero para la reforma política del Distrito Federal, se quejó del grupo de trabajo que redactará el proyecto de Constitución que presentará para su discusión a la Asamblea Constituyente a partir del próximo 15 de septiembre. Consideró que ese equipo no es representativo de las diferentes expresiones políticas, sociales, económicas y culturales que coexisten en la Ciudad de México.

El también ex diputado federal priista dijo que son varios los perfiles presentados en ese equipo por el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, que destacan por su historia de lucha en la concluida reforma política o por su indiscutible calidad de especialistas en la materia, pero preocupa que una gran mayoría destaca por su militancia partidaria en el PRD o por su cercanía a la posiciones de este partido.

Eso motiva suspicacias de parcialidad partidaria en el ejercicio redactor en otros partidos políticos y en los múltiples liderazgos civiles que hay en una metrópoli que, en las últimas elecciones, destronó la hegemonía del PRD para arribar a la real pluralidad política, expuso. 

Aguilar Iñárritu puso en entredicho que la Carta Magna que regirá la vida de la ciudad más diversa de México sea dictada por 28 notables.  

"La Constitución de la Ciudad de México, obligadamente debe resultar de un ejercicio plural, altamente representativo de las causas ciudadanas, nunca de sesgados ejercicios partidistas", expuso.

"Es una gran oportunidad para que los partidos políticos reivindiquen su debilitado papel de gozne entre la ciudadanía y la toma pública de decisiones, y en consecuencia trabajen en este ejercicio para alcanzar por el máximo consenso un nuevo pacto plural de poder, sustento político de la nueva Constitución en fermento: un nuevo pacto mayoritario de minorías activas que exprese la rica diversidad de esta gran ciudad y marque su rumbo".

Aguilar Iñárritu, quien participa en el Consejo Consultivo que preside Porfirio Muñoz Ledo, dijo que la Asamblea Constituyente, lejos del modelo de grupos parlamentarios partidarios, debe permitir y estimular la formación de corrientes parlamentarias de causas; de las causas de la gente de la Ciudad de México y de esta manera trabajar.

Señaló que la crítica obliga a emplearse a fondo en la instrumentación de robustos mecanismos plurales de información, consulta y participación política y ciudadana, de los cuales surja la masa crítica de contenidos que deben ser tomados en cuenta por el jefe de Gobierno para elaborar dicho proyecto constitucional. 

“Hay que reiterarlo, este proyecto debe llegar al Constituyente con la plena legitimidad que otorga la representatividad paritaria, de otra manera el proceso parlamentario correrá riesgos innecesarios de parálisis en el corto tiempo que tiene para aprobar la Constitución de la Ciudad de México”, puntualizó Aguilar Iñárritu.

Propuso que la Asamblea Legislativa capitalina, órgano plural representativo que cuenta con los recursos y con la idoneidad del mandato, sea la instancia adecuada para organizar esa estratégica consulta y apoyar así el mejor desempeño del proceso constituyente. 

Alertó que si la propuesta de Constitución resulta de los escritorios y no manifiesta el sentir de la calle, se generarán grandes tensiones en la Asamblea Constituyente.

“Hoy más que nunca necesitamos una Constitución que la gente lleve a diario en el bolsillo, como baluarte de sus libertades y esperanzas y como dique que norma los límites del ejercicio del poder”, planteó.