Golpes del Hoy No Circula

Hay casos en los que el traslado en vehículo propio es fundamental, sobre todo cuando de ello depende la atención médica a seres queridos, pero cuando esto no es posible…
Las modificaciones hechas al programa Hoy no Circula han generado contrariedades a propietarios de autos de modelos atrasados.
Las modificaciones hechas al programa Hoy no Circula han generado contrariedades a propietarios de autos de modelos atrasados. (Cuartoscuro)

Ciudad de México

Juan Carlos Domínguez salía cada sábado a las 6 de la mañana de su casa en Tláhuac. En su Golf modelo 90, viajaban su esposa y su hijo, siempre al mismo destino: el Hospital de Legaria, donde su hijo David recibe terapias de estimulación temprana.

David nació con el síndrome del recién nacido y pulmonía, tuvo que ser entubado para recibir oxígeno. Después de tres años, todavía necesita terapias para mitigar los efectos que tuvo la falta de oxígeno.

La Golf está bien cuidada, Juan Carlos sabe que no podrá tener un holograma 0, pero está seguro que podría tener un engomado 1 si le realizan una verificación con base en las emisiones contaminantes.

Juan Carlos escuchó en las noticias que podía pedir una verificación con base en la emisión de contaminantes del auto, por eso decidió llevar su auto a un Verificentro en Cumbres de Maltrata, en la colonia Narvarte. Mientras esperaba para ingresar, coyote tras coyote tocó a su ventanilla.

Juan  Carlos asegura que le ofrecían placas de discapacitado, engomado 1, pasar la verificación sin problemas. Decidió ignorarlos, él pagaría su verificación voluntaria, y listo, no tenía más que esperar a que fuera su turno.

Aunque era martes y tenía que ir al trabajo, el Verificentro le quedaba a medio camino. No sabía que, en realidad, se encontraba en un lugar que fue clausurado en 2011 por irregularidades en el servicio, sobre todo por cobrar tarifas mayores a las establecidas en el programa Hoy No Circula.

Cuando por fin llegó su turno, Juan Carlos escuchó las palabras del verificador sin dar crédito a lo que escuchaba: podía tener la verificación normal y llevarse su holograma 2 -con el que no podrá circular ningún sábado-, del engomado 1, que le daría la posibilidad de circular al menos dos sábados al mes, ni hablar.

No había y además, tenía que pagar para obtener ese engomado. Juan Carlos se negó, ni siquiera quiso saber cuánto pedían, en las noticias habían dicho que solo había que pagar la verificación y someterse a la prueba de contaminantes, si el auto calificaba, obtendría el engomado 1.

Durante varias semanas, ahorró dinero para la afinación del vehículo, para pagar la verificación, estaba seguro que podía obtener el holograma, así que no podía permitirse gastar más dinero.

Llegó el siguiente sábado, con la Golf fuera de circulación porque no pudo verificar para obtener un holograma 1, Juan Carlos decidió llevar a su hijo a la terapia en transporte público. Antes, cuando funcionaba la Línea 12 del Metro, el viaje hubiera tomado quizá una hora y media, pero con la línea dando servicio parcial, hubo que buscar un microbús.

A las 6 de la mañana abordó un micro que lo llevó hasta General Anaya, luego trasbordó en Chabacano, hasta Tacuba. Descubrió que el Metro, el sábado por la mañana, está igual de lleno que un viernes por la tarde. Después de casi dos horas de camino, llegó a calzada Legaria.

Aún faltaba tomar un microbús más que lo acercara al hospital. Tres horas después llegaron a su destino. Juan Carlos se despidió de su mujer y su hijo, pues, como cada sábado, tenía que ir a trabajar.

Desde Legaria tuvo que tomar un taxi a Xola, porque no puede arriesgarse a perder su empleo, allí tomó el  Metrobús. Gastó casi 150 pesos. Ese día, Juan Carlos no comió, porque ya había gastado todo su dinero.

Desde ahora, David tendrá que recibir sus terapias cada 15 días, pues Juan Carlos asegura que no puede pagar los 150 pesos o más que necesitaría cada semana para llevar al niño de su casa a Legaria.

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Noemí Pérez estaciona su Golf modelo 90 sobre Calzada del Hueso, ha decidido llevar su auto al Verificentro que está frente a Galerías Coapa. Ella tiene un holograma 2 y necesita cambiarlo por un holograma 1.

Como Noemí trabaja de lunes a viernes, utiliza los sábados para llevar a su mamá al médico. Su mami es diabética y perdió un pie.  Viajar en transporte público es muy complicado.

Decide buscar las placas para discapacitados. Alista sus documentos, tiene el carnet de su mamá, sus recetas y diagnósticos, así como todos los papeles del auto.

Noemí leyó en los periódicos que puede buscar que le den el holograma 1 o las placas para discapacitados.

Es martes, tiene tiempo de sobra para verificar y llevar a su mamá el siguiente sábado a consulta, desde su casa en Coapa hasta Iztapalapa.

Noemí espera poder cambiar su holograma, pues si en auto el recorrido toma de 40 minutos a dos horas-dependiendo del tráfico en Periférico Oriente-no quiere ni imaginar cuánto tiempo tomará en transporte público.

Cuando por fin es su turno se topa con pared. Sin siquiera prestarle atención cuando explica su problema, el empleado del Verificentro le dice que no puede atenderla: las placas son solo para discapacitados, si quiere unas deberá poner el auto a nombre de su mamá.

Vuelve a preguntar por qué y no hay respuesta, nadie se toma el tiempo de decirle que el trámite se realiza en las oficinas de la Setravi, ubicadas en la esquina de Álvaro Obregón e Insurgentes en la colonia Roma.

La mamá de Noemí no ha podido ir a consulta en sábado desde que inició el Hoy No Circula. Como no pueden pagar las consultas por fuera, Noemí cambia las citas que puede para los días entre semana, eso ha repercutido en su trabajo.

Tiene un ultimátum, ya no puede pedir más permisos para llegar tarde o salir temprano. Este sábado, Noemí tendrá que intentar llegar en transporte público. Un microbús de Coapa a Canal de Chalco, de eso serán 10 pesos.

Al llegar habrá que tomar un taxi que, en promedio, le cobra 100 pesos de donde la deja el microbús hasta el hospital. Y el regreso será idéntico, el costo del Hoy No Circula para Noemí será de 220 pesos sabatinos.