Grupos de choque, causantes de enfrentamientos en UNAM: alumnos

Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras afirmaron que la violencia registrada por la disputa del auditorio Che Guevara fue montada por un grupo ajeno a la Universidad.
Algunos alumnos afirman que quienes se encuentran en posesión del auditorio lo hicieron de manera ilegítima.
Algunos alumnos afirman que quienes se encuentran en posesión del auditorio lo hicieron de manera ilegítima. (Blanca Valadez)

Ciudad de México

Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras consideraron que los enfrentamientos registrados por la disputa del auditorio “Justo Sierra” fueron protagonizadas por “grupos de choque” ajenos a la UNAM, que pusieron en riesgo a la comunidad y propusieron sacar del auditorio a todos los colectivos y organizaciones que se han apoderado de dicho espacio emblemático en los últimos 14 años, y pase a manos de alumnos identificados.

“Señalar que, a pesar de lo que se ha difundido en los medios, lo que pasó en el auditorio “Che Guevara” no fue un enfrentamiento entre estudiantes. Se trató de una provocación montada por un grupo de choque ajeno a la UNAM que conscientemente lanzó una acción violenta para desestabilizar a nuestra casa de estudios e intimidar y poner en riesgo a los estudiantes, académicos y trabajadores que hemos protestado así como los espacios donde nos hemos organizados”, leyó un estudiante durante la breve asamblea pública realizada a las afueras de la FFyL debido a que esta permaneció cerrada como medida de seguridad.

"Negamos rotundamente que estas acciones violentas surgieran de la comunidad de la Facultad de Filosofía y Letras y repudiamos todas las acciones como medidas políticas ajenas de los intereses de la comunidad universitaria”, agregó durante la lectura del documento, conformado por cuatro puntos, y firmado únicamente por la FFyL.

En el escrito se señala que más allá sobre las consideraciones que merece la forma en la que se ha gestionado el auditorio en los últimos años, “repudiamos la agresión que pone en riesgo a toda la comunidad a favor de intereses completamente ajenos a está”.

“Señalamos como alarmante la actitud de las autoridades de la UNAM ante lo que ha pasado. La falta de información y presencia de miembros de la seguridad universitaria nos parece alarmante y por completo reprobable”.

De igual manera, los estudiantes se manifestaron contra la “retención forzada de cualquier personas por parte de cualquier grupo” en alusión al encapuchado, David Moreno Puentes, que fue retenido por más de 4 horas luego de que los colectivos que apoyan a los “anarquistas” desalojados por la madrugada recuperaran o retomaran a las dos de la tarde del lunes el auditorio “Justo Sierra” tras desatarse una brote de violencia con palos, mazos, lanzándose como proyectiles botellas de cerveza.

“Creemos que esta actitud no solamente implica un acto de lesa humanidad sino un riesgo para toda la comunidad de que esto sea tomado como una excusa por grupos de poder externos a la universidad para agresiones legales” y agregaron que se oponen también a que sean detenidas judicialmente, en su caso, se debe garantizar su liberación, atención médica en caso de requerirse y  auxiliarse del centro de derechos humanos Fray Francisco de Victoria.

Un joven de dicha casa de estudios, dedicada a la enseñanza, investigación y difusión del saber humanístico, dejó en claro que quienes se encuentran ahora en poder del auditorio lo hicieron ilegítimamente y, que este, se ha convertido en un espacio de venta de drogas, consumo de alcohol. Señaló que desde el año 2010 se dio la división entre estos grupos ajenos a la UNAM y que ahora se lo están peleando de manera violenta por una cuestión de control. El recinto carece de vidrios, la reja esta tumbada, y la salida emergencia, ubicada en la galería autónoma, tiene palos, madera, tubos.

Luego de la lectura del documento e intercambio de algunas ideas, los estudiantes fueron invitados por los "anarquistas" a pasar al auditorio “Justo Sierra” el cual amaneció completamente blindado desde su entrada principal, con muebles y madera amontonados, y bloqueado con gente en las cuatro entradas. En la entrada exhibieron una manta: “Exigimos respeto a los espacios universitarios autónomos ¡Fuera porros paramilitares de la UNAM!” y una de las playeras ensangrentadas de uno de los jóvenes que, la madrugada del lunes, fue sorprendido por encapuchados  que custodiaban el auditorio “Che Guevara”. Ahí todo el que pasa debe ser reconocido, de lo contrario, lo sacan como sucedió a empujones llamándole "porro".  

El Grupo Colectivo e Individuos por Espacios Autónomos que exigían ayer lunes a los encapuchados, con los que se disputan el auditorio, que ingresaran los medios de comunicación determinaron ahora que ya recuperaron ese recinto emblemático que “ya no son bienvenidos”.