Forman colectivo contra obras en Circuito Interior

El principal argumento, que solo servirá para quitar cuatro semáforos para llegar directo al aeropuerto del DF.

México

Organizaciones civiles, activistas, ciudadanos en general y diputados locales se unieron para formar un colectivo denominado cortocircuitomx, que busca detener las obras en el Circuito Interior, teniendo como principal argumento que solo servirán para quitar cuatro semáforos para llegar directo al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Otro de los motivos del colectivo, que integran organizaciones no gubernamentales como Haz Ciudad, Bicitekas, el Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas (ITDP), TechoMx, La Voz de Polanco y la diputada local del PAN Laura Ballesteros, es que los 6 mil 500 millones de pesos asignados para las obras son un gasto excesivo, que beneficia al automóvil y deja fuera la política de movilidad sustentable y al peatón.

Sin embargo, las obras fueron aprobadas por el Gobierno del Distrito Federal, están en curso y las realiza la misma empresa constructora del Senado, Grupo Indi; los trabajos ya iniciaron en el tramo de Canal de Tezontle y avenida Añil y se realizan bajo un esquema financiero conocido como Pago por Prestación de Servicios a largo plazo (PPS).

En Circuito Interior se van a realizar dos puentes en Tezontle y Añil, una gaza de dos carriles en Molinos, un deprimido en Calzada de Tlalpan, y un doble túnel en Mixcoac e Insurgentes.

A través de la página www.cortocircuito.mx, y del hashtag #sonmis6500, el colectivo proporciona información de lo que se podría hacer con la inversión, para ya no fomentar el uso del auto en una ciudad donde 70 por ciento del espacio vial es para los vehículos, en los que solo se realiza 30 por ciento de los viajes.

En tanto, la asambleísta, integrante de la Comisión de Movilidad de la Asamblea Legislativa, presentó ayer un punto de acuerdo para pedir que se replantee el gasto de los 6 mil 500 millones de pesos en las obras del Circuito Interior.

A los activistas y organizaciones se les unió un grupo de 100 habitantes de las colonias Gabriel Ramos Millán y Tlacotal, delegación Iztacalco.

Xavier Treviño, presidente para México del ITDP, indicó en entrevista que el costo de las obras representa un gasto altísimo para la ciudad, dinero que se puede emplear en otros proyectos.

"Con 6 mil 500 millones de pesos se pueden hacer maravillas en la ciudad, cambiar la vida de la gente, lo que queremos es que en la zona central ni un paso a desnivel más y eso se pudo enfocar en inversión en transporte público y movilidad no motorizada", expuso.

"Por ejemplo, en lugar de la Línea 12 del Metro más el Circuito Interior se podría haber implementado un sistema integrado de transporte público en todo el DF".

Araceli Carreón, de la organización Bicitekas, informó que con ese dinero se podrían construir hasta 2 mil kilómetros de ciclovías confinadas, y con ello superar los 400 kilómetros de vías de Ámsterdam, Holanda.

Otro de los aspectos que se pudieran realizar es derrumbar 72 puentes peatonales obsoletos de la Ciudad México y hacer de 27 cruces más peligrosos los más seguros.

Carreón manifestó que sobrarían 6 mil millones, que se podrían emplear para dar mantenimiento a áreas verdes, crear parques públicos o simplemente señalizar adecuadamente toda la ciudad.

"Con una inversión más inteligente del dinero público, podrían beneficiar a los casi 9 millones de habitantes de la ciudad y no solo a 100 mil automovilistas. Estas obras no solo son exclusivas para automovilistas que usan esas vialidades, sino que excluyen a otros tipos de usuarios, como ciclistas y peatones, hacen más complicado y peligroso circular por la ciudad y además han sepultado áreas verdes y árboles bajo el cemento", expuso.

"La mayor parte del dinero público se destina a obras que supuestamente beneficiarán a unos cuantos automovilistas con una reducción de 60 por ciento en los tiempos de recorrido, creando costos sociales que asumimos todos los ciudadanos como el incremento del tráfico, la contaminación del aire, el ruido y la paulatina degradación del espacio público".

El director general de la empresa Calidad de Vida, Simón Levy, escribió en su cuenta de Twitter, @SimonLevyMx, que las obras para el automóvil no resuelven el problema de movilidad a mediano y largo plazo.

"Las dinámicas de movilidad metropolitana requieren infraestructura con intermodalidad de transporte público".

En 2008, el GDF inició el Programa de Mejoramiento Urbano y Mantenimiento Integral del Circuito Interior con un PPS que se realizó para la rehabilitación y conservación de la infraestructura vial y mejorar la imagen urbana en sus 43 kilómetros.

Del millón 200 mil metros cuadrados de concreto hidráulico con que se rehabilitó esa vialidad, solo ha requerido reparaciones en mil metros cuadrados de carriles centrales y laterales a lo largo de cinco años.

Esos proyectos, además de los puentes vehiculares, tuvieron una inversión de 3 mil 400 millones de pesos.

Otra de las molestias de los vecinos contra la obra es porque se cancelará el cruce en Avenida 106, por donde pasan tres rutas de transporte público.

Una vez concluidos los trabajos, el transporte público tendrá que avanzar un kilómetro para atravesar el Circuito Interior, en los retornos que se construirán en el bajopuente de Tezontle.

[Dé clic sobre la imagen para ampliar]