Son enfermeras dos de los heridos graves en explosión

Las enfermeras Mónica Orta y Juana Zacarías, de 35 y 45 años de edad respectivamente, tienen quemaduras en el 70 por ciento del cuerpo.
Continúa la remoción de escombros en el Hospital Materno Infantil Cuajimalpa.
Continúa la remoción de escombros en el Hospital Materno Infantil Cuajimalpa. (Jorge Carballo)

Ciudad de México

Para las enfermeras Mónica Orta y Juana Zacarías, de 35 y 45 años de edad respectivamente, lo que sigue tras la explosión del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa no será fácil, pues ambas tienen quemaduras en el 70 por ciento del cuerpo.

A penas la noche de ayer, Juan Carlos Mendoza, esposo de Mónica, platicó con dos de sus tres hijos pequeños, de siete y ocho años, pues al tercero, por su corta edad de año y medio, no fue necesario explicarle en dónde está su mamá.

El jueves pasado, la fuga de una pipa de gas provocó una explosión en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, en el que Mónica Orta y Juana Zacarías trabajaban. Ellas son dos de las 10 personas heridas que son reportadas como graves.

Este domingo los pequeños estuvieron fuera del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) sin saber que su mamá se encuentra internada de gravedad con quemaduras en el 70 por ciento en su cuerpo y vías respiratorias.

Para poder explicar a sus hijos que Mónica no estará con ellos por un tiempo, su esposo recurrió a la orientación de un sicólogo.

"No había visto a mis hijos, apenas los acabo de ver, en la noche yo tengo una plática con ellos. Pedí apoyo a un psicólogo que esté ahí para no darles grandes detalles de lo que pasa, pero sí que estén enterados porqué su mami está aquí", dijo.

Hasta el sábado la enfermera se encontraba internada en el Hospital General Balbuena, pero ese mismo día fue trasladada al INR debido a que éste cuenta con el Centro Nacional de Investigación y Atención de Quemados (CENIAQ).

En tanto, Luis Ángel Reyes, esposo de la jefa de enfermeras, Juana Zacarías, quien también presenta 70 por ciento de quemaduras en el cuerpo y se encuentra internada en mismo lugar, se dijo preocupado por los gastos que vienen.

Dijo que su temor es que a pesar de las promesas de ayuda del Gobierno, ellos tengan que asumir el costo de medicamentos y estudios, aunque aclaró que hasta el momento no ha hecho ningún pago.

La enfermera corre el riego de que su mano izquierda sea amputada, para ello le instalaron un aparato que irriga la sangre, hasta el momento funciona bien, sin embargo, aún no se puede descartar el riesgo, señaló Luis Ángel.

Los doctores le informaron que por cada uno por ciento de piel quemada, la recuperación será de uno a dos días, lo que en suma, tomando en cuenta el porcentaje del tejido dañado tardará entre 70 y 140 días para que esto ocurra.