Enfermera herida por estallido analiza entablar una demanda

“Nadie nos avisó de que había una fuga”. Guadalupe Castañeda fue dada de alta pero tiene tres fracturas: brazo derecho, en un dedo del pie y parte de la cabeza.
Guadalupe Castañeda, de 38 años.
Guadalupe Castañeda, de 38 años. (Nelly Salas)

Ciudad de México

Un muro de concreto de dos toneladas aplastó a la enfermera Guadalupe Castañeda, de 38 años. La pared se vino abajo tras la explosión en el Hospital Materno Infantil Cuajimalapa el pasado 29 de enero. Ahora tiene varias lesiones y analiza entablar una demanda contra quien resulte responsable, pues nunca les avisaron de la fuga y el personal no pudo ponerse a salvo ni a sus pacientes.

"Jamás nos enteramos de que había una fuga de gas. Solo me acuerdo que estaba en el área de neonatos, la cual solo tenía dos puertas. Una compañera, que se llama Ivonne, puso una compresa húmeda debajo de la puerta para que no se penetrara más el olor".

Pero al darse cuenta que el olor a gas no cesaba, ella Ivonne y Araceli, las tres enfermeras del turno nocturno, mismo que culminaba a las 8 de la mañana, optaron por tratar de desconectar a los ocho bebés de esa área. No lo consiguieron. Su instinto la hizo abrazar la incubadora del bebé que atendía, en ese momento, en estado crónico, y gracias a esa acción el menor se encuentra vivo.

Castañeda fue dada de alta pero tiene tres fracturas: brazo derecho, en un dedo del pie y parte de la cabeza. No obstante, posiblemente, requiera cirugía.

Nunca se activó protocolo alguno de desalojo, dijo, tras explicar que en sus 21 años de enfermera, 10 de los cuales estuvo en el de Cuajimalpa, jamás se realizó algún simulacro de evacuación, además de que no había salidas de emergencia señaladas.

Ahora que tiene algo de noción de lo sucedido valora la posibilidad de demandar a quien resulte responsable, por considerarlo un acto de justicia, tanto para sus compañeras, como para todos los menores, muchos de los cuales, aclaró, no tenían en ese momento la pulsera de identificación en pies o manos para evitar lastimarlos.