“Doble error humano” en el choque del Metro

El Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes realizó una indagación “exhaustiva” que determinó que el percance no fue por cuestión de mantenimiento, sino por falta de pericia.
El percance ocurrió el pasado 4 de mayo en la estación Oceanía.
El percance ocurrió el pasado 4 de mayo en la estación Oceanía. (Jorge González)

Ciudad de México

El choque de trenes en la estación Oceanía de la Línea 5 del Metro fue por un doble error humano y no por un desplazamiento de convoyes debido a la lluvia, se informó ayer.

El Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes del Sistema de Transporte Colectivo realizó una indagación "exhaustiva" que llevó a determinar que no hubo falta de mantenimiento en ninguno de los dos convoyes, y que el percance fue por falta de pericia.

Luego de darse a conocer lo que provocó el choque, las autoridades del Metro dieron vista a la Contraloría y a la Procuraduría General de Justicia del DF para determinar las sanciones administrativas y penales.

"Es un doble error humano, del conductor del tren 05 y del regulador que es omiso en aplicar las medidas previas", indicó el titular del TC, Joel Ortega.

"La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal ha colaborado desde el primer día, estuvieron sus peritos e internamente la Subdirección General de Administración y la Gerencia Jurídica, para determinar los alcances de responsabilidades".

Los daños fueron valuados por la empresa en aproximadamente 13 millones de pesos.

Además, seis de los 18 carros que tienen los convoyes serán dados de baja definitivamente, pues ya no tienen reparación.

Gerardo Requis, director de Ingeniería y Desarrollo Tecnológico del STC, aseguró que al dar a conocer el dictamen se demostró que los sistemas estaban funcionando.

El tren tenía un mantenimiento adecuado, "es antiguo pero estaba funcionando correctamente y no tenemos ningún inconveniente en que se desahoguen sus dichos.

"Las conclusiones del comité indican que hubo un error humano", aseguró.

Dijo que el conductor del tren que chocó no atendió la solicitud de cambio de piloto automático a manual que se le señaló desde la estación Terminal Aérea, lo que provocó el impacto a una velocidad de 31.8 kilómetros por hora con el convoy que estaba estacionado en Oceanía.

La señalización y la radiocomunicación en la Línea 5 el día del accidente "estaban en condiciones operativas favorables", aseguró Requis.

Dijo que si las condiciones son desfavorables no se operan los trenes.

L1, al borde del colapso

El líder del sindicato del Metro, Fernando Espino, desconoció el dictamen del comité al asegurar que no se realizó una investigación detallada y que no se toman en cuenta las condiciones físicas de los trenes y de las instalaciones fijas.

En entrevista con MILENIO, explicó que en todo el STC hay 168 trenes circulando a los que les falta mantenimiento, además de instalaciones como las de la Línea 1, la cual está "al borde del colapso".

Pidió que dejen realizar un peritaje propio que incluya las investigaciones de especialistas sindicalizados, porque el presentado es "unilateral".

Dijo que a pesar del resultado del dictamen, no acatarán ninguna posible sanción para los trabajadores señalados como responsables en tanto no haya una investigación más detallada con especialistas.

Explicó que los trabajadores del sindicato que están integrados al Comité de Incidentes Relevantes no fueron informados con oportunidad sobre el dictamen, por lo que no estuvieron en la presentación del documento.

Espino mencionó que se debe investigar y sancionar a la empresa que dejó una hoja de triplay sobre las vías, objeto que ocasionó que el primer tren no avanzara hacia la siguiente estación.

Tenemos apertura

El director general del Metro, Joel Ortega, espera que el propio dictamen emitido por el Comité para la Investigación de Incidentes Relevantes permita responder a las inquietudes que ha planteado el sindicato, sobre las cuales, aseguró, "tenemos toda la apertura".

El funcionario aclaró en entrevista con Carlos Puig, en En 15, de MILENIO Televisión, donde estuvo acompañado por Gerardo Requis, que el STC ha buscado "no hacer escarnio sobre las fallas de las personas", porque se trata de errores humanos, en este caso de quienes son sus trabajadores.

"Queremos que el dictamen permita desahogar las diligencias que ha pedido el sindicato, ante el cual tenemos toda la apertura; sabemos que hay que hacer correcciones importantes en esa zona de la Línea 5".

Ortega aludió al sindicato del Metro luego de que el líder del gremio, Fernando Espino, rechazó el dictamen por considerar que la investigación no se hizo a profundidad y que los estudios fueron unilaterales.

Pendiente, fuera de norma

Explicó que casi siempre cuando existe un error se concatenan otros factores y este caso no es ajeno a ello.

Reconoció que en el accidente tuvo que ver lo difícil de la zona, entre la estación Terminal Aérea y Oceanía, ya que hay una pendiente pronunciada de más de 7 por ciento, cuando la norma del Metro prevé 4, y desde que se inauguró la línea hace más de 20 años, estaba por arriba de ese 4.

Ortega dijo que al final se tienen que poner las cosas en su lugar, porque el Metro requiere que los usuarios no pierdan la confianza.

"Si salimos y decimos algo que no podamos sostener en los hechos, vamos a perder la confianza", consideró, y dijo que de todas maneras ese sistema de transporte tiene que atender cada día a 5.3 millones de personas y 9.1 millones de viajes-persona al día.

Cadena de yerros

El secretario del Consejo Mexicano de Profesionales en Administración de Riesgos, Jorge Suárez Peredo, afirmó que la responsabilidad de accidente en la estación Oceanía del Metro no debe recaer solo en el conductor, pues se debió a una cadena de yerros de personal que opera en el STC.

En entrevista, dijo que el concepto de error humano abarca un conjunto de omisiones por parte de los operadores de los trenes y los responsables de los sistemas de circulación.

"Esa combinación de varias personas es a lo que se llama error humano; alguien violó un procedimiento, es un error compartido, no solo se le puede echar la culpa al chofer, es parte del error", agregó.

Como ya lo había adelantado el especialista en transporte aéreo y terrestre, en la cadena de errores humanos se combinan varios factores como no contar con una malla para contener la caída de granizo a las vías del tren el día del accidente.

Señaló que la distracción del operador así como de los encargados del centro de control, generó el accidente que dejó un saldo de 12 personas lesionadas, por lo que deben tomarse las acciones necesarias para que bajo ninguna circunstancia se repita un caso como este.

Manifestó que el día del accidente cayó una lluvia atípica que influyó en el percance de la estación Oceanía, y que obligó además a suspender las operaciones en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Suárez Peredo indicó que el sistema de frenado hidráulico de un convoy funciona a base de sensores y solo un descuido pudo causar el alcance de los trenes, pues es difícil que ocurran ese tipo de accidentes.

"Si hubiera funcionado todo, habrían prendido los semáforos, se hubiera parado el tren con suficiente espacio; puede ser por descuido, pero eso no debería estar pasando porque se supone que en el puesto de control alguien debía estar viendo cómo están los trenes y él mismo bloquear para evitar el impacto", agregó.

Finalmente, el panista Fernando Rodríguez Doval, secretario de la Comisión del DF de la Cámara de Diputados, consideró "poco creíble e incompleta" la interpretación de las cajas negras de los trenes involucrados en el accidente del pasado 4 de mayo, por ello exigió recurrir a peritajes externos.

Con información de: Ilich Valdez, Pedro Domínguez, Ignacio Alzaga, Daniel Venegas y Fernando Damián



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