Distancia entre ejes de las ruedas, el problema

Alonso Quintana señala que la obra civil y la electrificación se realizaron tal como el GDF les indicó en el trazo y el diseño.
Durante la entrevista de ayer.
Durante la entrevista de ayer. (Martín Salas)

México

El problema del desgaste de las vías de la Línea 12 del Metro es que existe un diferencial hasta de 30 centímetros entre los ejes de las ruedas del tren, contra lo especificado en el proyecto original.

Especialistas del sector consultados por MILENIO señalaron que la problemática más grave es la falta de compatibilidad entre los rieles y los ejes, es decir donde corren las ruedas.

De acuerdo con las especificaciones técnicas que dio el gobierno federal al consorcio ICA-Carso-Alstom, encargado de la infraestructura de la Línea Dorada, señalaban que en la vía entre un eje y otro habría una distancia de 2.20 metros; sin embargo, el material rodante que se metió tiene una separación de 2.50, presentando una diferencia de 30 centímetros.

A lo anterior se suma que el modelo de llanta de los trenes que se autorizó tiene una pestaña "extra" de aluminio, la cual no debería ir porque impide abrazar el riel en su totalidad, y al no hacerlo causa fricción entre éste y la rueda.

Los expertos destacaron que esto no sería un gran problema si el trayecto no tuviera tantas curvas, que es donde se genera la mayor deformación del riel.

Ayer Joel Ortega, director del Metro, anunció la suspensión del servicio en 11 estaciones al detectarse una serie de deficiencias en las vías.

En entrevista con Carlos Marín para El asalto a la razón, el director general de ICA, Alonso Quintana, confirmó que el problema es que la rueda del tren simplemente no embona, como debería, con el riel.

"Esto sin duda ha ocasionado que se desgaste más de lo normal, es un poco más ancho el eje de los trenes, el perfil no encaja perfectamente", explicó.

Asimismo, dijo que los casi 12 kilómetros que se mantienen cerrados son los de la parte elevada, esto porque el daño en ese tramo es mayor, "ahí se agrava porque hay curvas pronunciadas y están a la intemperie".

En su defensa, el directivo añadió que la obra civil y la electrificación del proyecto se realizaron tal como el gobierno capitalino les indicó en el trazo y diseño.

"Las especificaciones que nos dieron coinciden con la Línea A (que va de la estación Pantitlán a La Paz), que también construimos y ahí no ha habido problema, los trenes son diferentes".

Aseguró que nunca se le pidió al consorcio su opinión de qué tipo de tren debería correr y que no previeron un daño tan grande, pero sí advirtió al gobierno sobre la incompatibilidad.

"Es difícil prever, y sobre todo que llegue a estas dimensiones; sí advertimos y comentamos que el tren era más largo y con la rueda más sólida, pero no vimos que el desgaste iba a ser a este nivel".

Al cuestionarle si en el dictamen de peritajes y de la contraloría resulta que el consorcio fue el que falló en la construcción, contestó enfático que se harían responsables.

"Si llega un dictamen y dice 'pues fallaste en esto y esto', por supuesto, como consorcio, vamos a responder".

En este sentido, dijo que la relación entre el gobierno de la ciudad y el consorcio sigue siendo estrecha y no hay conflicto de ninguna índole, al contrario, se mantienen trabajando juntos para solucionar el problema.

Será en dos semanas cuando los técnicos emitan un diagnóstico de lo que se tendrá que hacer para resarcir el daño y la apertura de estas 11 estaciones puede tardar hasta cinco meses.

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