Desaloja y tira capilla la delegación Tlalpan

El inmueble estaba en proceso de nacionalización, ya que por un error no fue registrado por la Arquidiócesis de México tras las reformas de 1992.
El responsable del templo presentó una denuncia ante la PGR por tratarse de un inmueble federal.
El responsable del templo presentó una denuncia ante la PGR por tratarse de un inmueble federal. (Especial)

México

La Arquidiócesis de México denunció que personal de la delegación Tlalpan, que encabeza Claudia Sheinbaum, llegó ayer hasta la capilla del Señor de los Trabajos, ubicada en la esquina de Tepakan y Yobain, colonia Culturas Mayas, y sin previo aviso lanzó a la calle los objetos e imágenes sagradas para comenzar a destruir paredes, techos y pisos.

El sacerdote responsable del templo, Juan Guillermo Blandón, informó que se encontraba oficiando la misa de 8 de la mañana en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en la misma colonia, cuando un grupo de fieles se presentó para informarle lo que estaba ocurriendo; sin embargo, no pudo acudir al instante, ya que celebraba la eucaristía.

El inmueble se encontraba en proceso de nacionalización, ya que si bien se hallaba abierto al culto público desde los años ochenta, por un error no fue registrado por la Arquidiócesis de México tras las reformas de 1992.

El sacerdote Blandón comentó: "Hace tiempo comenzamos los trámites para regularizar el inmueble. La misma delegación nos entregó un documento con el que se avalaba que la capilla estaba abierta al culto público desde aquella época, mismo que presentamos ante el Instituto de Administración de Avalúos de Bienes Nacionales (Indaabin) para empezar la nacionalización del templo. Ahí se nos asignó un abogado, quien inició los trámites correspondientes".

Para el religioso, el hecho se trata de un "madruguete" de la delegación Tlalpan al gobierno federal para quedarse con el terreno.

"La intención de ellos es que al momento del juicio ya no aparezca el templo, por eso se están apresurando a demolerlo. Solo quedaría el puro terreno", dijo el sacerdote Blandón.

La orden de allanamiento que presentaron las autoridades delegacionales para el desalojo, dijo, responde a un decreto de expropiación de 1991.

Sin embargo, un año después la misma demarcación emitió otro decreto que derogaba el anterior.

"Nosotros les presentamos este documento, pero no se logró nada. Arrasaron con la capilla", dijo molesto el religioso.

El templo, consideró el sacerdote, "tiene una ubicación estratégica en el centro de la colonia, y de ahí el interés de las autoridades delegacionales por quedarse con el terreno.

"Algunos grupos de otras religiones habían estado presionando para que se le quitara esta capilla a la Iglesia católica y se dedicara a otro fin; además, desde hace tiempo algunos funcionarios públicos habían manifestado su interés en que el terreno fuera ocupado para departamentos o un parque".

Juan Blandón señaló: "Lo que me duele es la profanación que hicieron del lugar sagrado. Si querían hacer eso, nos hubieran dicho y nosotros mismos habríamos retirado el altar y las imágenes sagradas, pero jamás hubo un aviso.

"Fue un atropello. Tomaron a los fieles por sorpresa y aprovecharon que yo estaba celebrando misa para que no me pudiera presentar al instante. Además, llevaron granaderos con la encomienda de detener a quien se opusiera".

El padre Juan Blandón ya hizo la denuncia por el delito de despojo ante la Procuraduría General de la República por tratarse de un inmueble federal.

"Como señalé antes, en el momento en que el Indaabin los demande por el inmueble público, ellos argumentarán que ahí no hay nada. Insisto, fue un madruguete", puntualizó el sacerdote.

En tanto, una vecina de la colonia señaló: "Nos duele mucho porque esta iglesia la hicieron a carretadas gente de aquí de la colonia, hasta pensamos que se iban a enfermar cuando vieran todo esto. Les pedimos que al menos no destruyeran las columnas y no dejaron nada en pie".

Otro habitante del lugar, que vive justo frente a la capilla, fue quien se hizo cargo de las imágenes y tuvo que firmar como responsable de las mismas, mientras que la campana fue trasladada a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús.

En el terreno quedó la estructura de la capilla, algunas columnas del altar y en la acera de enfrente algunas bancas y una cruz.