Critica iglesia a delegados ‘chapulines’

La Arquidiócesis de México consideró que es "indignante" que 12 de los 16 jefes delegacionales de la Ciudad de México pidan licencia para "amarrar" un asiento en la ALDF o en San Lázaro.
Dirigentes, jefes delegacionales y diputados locales del Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal, ofrecieron una conferencia de prensa para hablar de los próximos comicios en la capital del país.
Dirigentes, jefes delegacionales y diputados locales del Partido de la Revolución Democrática en el Distrito Federal, ofrecieron una conferencia de prensa para hablar de los próximos comicios en la capital del país. (@Leticia_Quezada)

Ciudad de México

La Arquidiócesis de México consideró que es "indignante y escandaloso" que doce de los dieciséis jefes delegacionales de la Ciudad de México pidan licencia "para amarrar un asiento en la ALDF o la Cámara de Diputados".

En el semanario Desde la Fe, la Arquidiócesis de México califica este acto como una muestra de "el mayor desprecio a la ciudadanía que los eligió".

"Los ambiciosos peticionarios de las licencias no rinden cuentas claras de su gestión, no hay transparencia sobre su administración y no hay auditorías creíbles de sus administraciones. Se van, sin responder del manejo del poder y el dinero públicos conferido por la soberanía del pueblo a través del voto".

Dijo que los escándalos sobre los presuntos ilícitos cometidos por ediles y jefes delegacionales "demuestran el desprecio de las dirigencias partidistas por el bien común y el orden público y dejan al descubierto que su único interés es una especie de interés mafioso que consiste en beneficiar a sus allegados en las diversas corrientes políticas que devoran la vida interna de los institutos políticos y el dinero de los impuestos de los ciudadanos".

En su editorial ¿Cómo confiar en nuestra democracia?, destaca que el poder legislativo reformó el sistema electoral para garantizar seguridad, equidad, transparencia y austeridad en la vida de los partidos y los procesos comiciales, originando un todopoderoso Instituto Nacional Electoral que centralizó las competencias de las autoridades estatales para impedir que gobernadores y otros actores indeseables afectaran la equidad electoral y obligar a los estados a adecuar sus legislaciones respectivas.

Señalaron que con las precampañas comienzan a verse las limitaciones y lagunas del marco electoral, pues a fin de alcanzar un "güeso" y para seguir viviendo del presupuesto, funcionarios locales y representantes populares comenzaron a brincar para asegurar su nombre en boletas electorales o listas de los partidos para una curul en la Cámara de Diputados.

Destaca la Arquidiócesis que si México quiere transitar hacia una verdadera democracia y no simulaciones de ésta, urgen las reformas legales que impidan el oportunismo de los políticos chapulines que brincan de puesto sin rendición de cuentas.

"Es imperativo acabar con los clanes y grupos que concentran el poder desmedido en el seno de los partidos que, en la elección del 2018, podrían beneficiarse, bajo mañas y argucias, de la reelección creando bloques consolidados por esa figura para prolongarse en cargos opacos, ineficaces y, en el extremo, encubridores de hechos delictivos, como fueron los cometidos por alcaldes que fundaron imperios del crimen en sus municipios".