Gorila robot, nueva atracción del Circo Atayde

Decidimos recurrir a la tecnología para subsistir y el espectáculo está a la altura de los estudios Universal, aseguran empresarios.

México

El Circo Atayde Hermanos enfrentó la prohibición para usar animales en sus espectáculos con la utilización de tecnología. Su nueva atracción es un robot gorila de nueve metros de altura y una tonelada de peso, que devuelve emoción y expectativa a las carpas tradicionales en la Ciudad de México.

A dos semanas de su lanzamiento, Celeste Atayde, una de las propietarias, aseguró que Truxon es la nueva atracción y han comenzado a recuperar la taquilla con esta innovación tecnológica.

Explicó que el año pasado perdieron hasta 60 por ciento de sus ingresos, debido a que la gente dejó de ir a los espectáculos porque ya no había animales.

"Nos dimos cuenta que debíamos traer nuevas atracciones, y trajimos un animal, pero electrónico. Nos está costando trabajo a la gente adaptarse a esta nueva visión de ver el circo tradicional, pero nos está yendo bien por fin", dijo Celeste Atayde.

El gorila es un robot que parpadea, mueve la boca y sus manos, como en la película King Kong, y digno de cualquier parque de atracciones estadunidense, como los Universal Studios de Hollywood, pero ideado ciento por ciento a la mexicana.

Los hermanos Rubén, Nelson, Moisés y Eduardo Peralvar crearon este robot con una inversión de 50 mil dólares y que es operado desde su interior y que prefieren guardar el secreto de su funcionamiento, como cualquier truco de magia.

"El gorila cuenta con un cerebro electrónico para realizar gesticulaciones y movimientos para lo cual cuenta con más de 50 pistones neumáticos. Es algo que nosotros hemos inventado e innovado constantemente con el motivo de satisfacer y atraer al público con algo novedoso, así que trajimos al gorila Truxon", dijo Rubén Peralvar.

Como en los mejores espectáculos, lo mejor se deja al final y así Truxon hace su aparición después de los malabaristas, acróbatas, trapecistas y payasos. El gorila aparece después de una niebla espesa que inunda la carpa para posteriormente salir de las cortinas, como si se tratara de un tigre o león.

"Cuando sale Truxon no impacta, porque sale de la nada y cuando lo levantan y se pega en el pecho se ve muy impresionante, muy padre", dijo Ingrid Hernández, de 12 años.

"Está padrísimo, me gustó mucho porque carga a la gente y se imagina que se la está comiendo", agregó Axel, de nueve.

El circo Atayde Hermanos fue de los pocos que logró vender sus ocho animales, por lo que ahora usa payasos, equilibristas, acróbatas, contorsionistas, trapecistas y malabaristas, hasta el robot gorila, su nueva mascota y atracción.