CdMx, Federación y el Edomex deben mejorar transporte

Recomiendan los especialistas colaborar por primera vez de manera conjunta.
Algunas unidades son obsoletas.
Algunas unidades son obsoletas. (Ariana Pérez)

México

Los gobiernos de la Ciudad de México, el Estado de México y la Federación deben colaborar por primera vez de manera conjunta para mejorar el transporte en la zona metropolitana del Valle de México para mejorarlo, ya que hay unidades que tienen más de 20 años de antigüedad y que son altamente contaminantes.

Así lo informaron especialistas del Centro de Transporte Sustentable (CTS México), luego de que en los últimos días, debido a las medidas emergentes ante la contingencia ambiental y la temporada de ozono, el transporte público de la metrópoli vuelve a aparecer en la agenda pública, porque en la zona metropolitana es uno de los que más años de servicio tiene, sobre todo el servicio metropolitano.

Adriana Lobo, directora ejecutiva del CTS México, indicó que los gases que emiten las unidades de transporte público, que ya se pueden considerar como obsoletas, afectan la calidad del aire, que es un tema de derechos fundamentales, ya que mueren siete personas al día por enfermedades respiratorias asociadas a la mala calidad del aire.

"Las medidas de restricción a la circulación vehicular, en el contexto de la contingencia, han llevado a la población a exigir mejor transporte público para cambiar sus opciones de movilidad, y se debe hacer una reestructuración de fondo del servicio convencional en la zona metropolitana, debe ser una prioridad tripartita", indicó Lobo.

"Respirar un aire limpio y garantizar el derecho a la vida y a la salud de nuestros ciudadanos debe ser una prioridad del Estado. Por tanto es fundamental que además de la racionalización del uso del auto, de manera tripartita se avance en la transformación del transporte hacia un Sistema Integrado de Transporte Metropolitano, que asegure la calidad del servicio para las personas y permita reducir los contaminantes atmosféricos por uso de tecnologías limpias en vehículos y combustibles, la optimización de la flota y el cambio modal".

El 60 por ciento de los viajes siguen siendo atendidos por las aproximadamente 108 mil unidades del transporte público concesionado, en su mayoría altamente contaminante.

La reestructuración del transporte tiene que ir más allá de la actualización de la flota, debe evolucionar a un sistema planeado y ordenado —financiera, operacional e institucionalmente—, que satisfaga las necesidades de los usuarios.